lunes, 27 de febrero de 2006

Artículo / Viejos verdes y qué!

















¿POR QUÉ LAS PREFIEREN JÓVENES?

Ellos tuvieron o tienen relaciones con mujeres a las que doblan en edad. ¿Viejos verdes? ¡Nada que ver! Son machos gozadores que simplemente cedieron a una tentación tan antigua y universal como el hilo negro: mezclar en vida juventud con experiencia. Una combinación explosiva que aquí cuentan para CARAS. Testimonios de hombres sometidos a esa tierna debilidad.

Por Miguel Paz / Revista Caras (20 y algo de febrero de 2006)



Provocan la envidia de amigos y enemigos en eventos sociales. Son el orgullo del ‘club de Tobi’ , el blanco de sus chistes y parte de la vasta fauna de hombres que muere por mujeres mucho más jóvenes. Sólo que ellos ya consiguieron una.Llegaron a ellas por azar. O después de una separación. O por el simple capricho del que quiere probar cosas nuevas. Antes de seguir leyendo, una advertencia: mujeres susceptibles pasar al artículo siguiente. "Los hombres las preferimos jóvenes por razones naturales. Desde que el mundo es mundo la cosa es así”, asegura Isidoro Loi. Arquitecto de profesión y escritor por desviación, Loi tiene 65 años y su mujer, Marcia Núñez del Prado, 40. La diferencia de edad casi ideal, según un viejo adagio chino que indica que lo óptimo es que el hombre tome por esposa a una mujer que tenga la mitad de su edad, más siete años. “Estoy casi justo, porque mi mujer tiene la mitad de los míos, más ocho”, dice Loi entre risas. El escritor cuenta que conoció a su actual esposa por un albur. Ella estaba pagando una consulta médica y la cajera no tenía vuelto, así que él se ofreció a saldar la cuenta.

El resto es historia. De las divertidas. Porque Loi se toma la vida con el descreimiento propio de quien le dobla la mano al tiempo. “Ninguno de nosotros cree que tiene la edad que tiene. Yo me levanto en la mañana y pienso ¡diablos, tengo 60! Pero si me siento de 30. Y una mujer joven es la resurrección. Una fuente de eterna juventud. Pero ojo: hay que trabajar las 24 horas del día para que no venga un pelado musculoso y te eche a perder el negocio”. A Loi le encantan las frases célebres y las citas.

No por nada, en su último libro Hombres incluye cientos de ellas, escritas por el sexo opuesto, que no nos dejan muy bien parados. Y del mismo modo que Loi dispara allí contra el macho, aquí da argumentos históricos para justificar el gusto por una pareja menor. “Era ya viejo el rey David y entrado en años; le cubrían con vestidos pero no entraba en calor. Sus servidores dijeron: ´Que se busque para mi señor el rey, una joven virgen, que duerma en su seno y le dé calor´. Se buscó una muchacha hermosa por todo Israel y encontraron a Abisag, la sunita”. “¿Ves lo que te digo?”, exclama el escritor, irónico, después de leer el párrafo anotado en un papel. “Lo dice la Biblia. Es una historia de ¡mil años antes de Cristo! Ya entonces a los hombres mayores les gustaban las jóvenes”.

“ES UNA BUENA MEDICINA, ESA”, DICE RODRIGO BASTIDAS, quien apoya la tesis bíblica de Loi. “Pero habría que preguntarse por qué las mujeres se sienten atraídas por hombres mayores. Porque la culpa no es del chancho, sino de quien le da el afrecho”. El director de la Compañía Teatro Aparte terminó hace un tiempo un amorío con una jovencita, aunque asegura que las relaciones asimétricas también tienen que ver con los nuevos tiempos. “Te puedes encontrar hoy con que una mujer de 40 años se casó virgen, o que a todo reventar tuvo dos pololos. En cambio, a una cabra de 24 años ¡qué es lo que le vas a enseñar! O sea, viejo, ¡vienen d—e—v—u—e—l—t—a! Ya no estamos hablando de la doncella virgen que llega montada sobre un caballo blanco. ¡No, poh! Por eso no creo que sean relaciones tan desiguales. Y no aludo a una cuestión personal porque no quiero que parezca eso”, se apura en aclarar.

—Pero una cosa es hablar en general y otra en términos particulares.
—Lo que pasa es que no me he encontrado a la Julita Astaburuaga, pero espérate a que la halle. Pero también el tema es que las mujeres a los 40 se empiezan a poner más complejas y los hombres son más simples. Entonces dicen: ‘nooo, ya se complicó esta mina’. Asimismo, a ellas les comienzan a gustar los de 55. O les gustan los de 25, así que estaríamos en igualdad de condiciones. Para el actor, el gusto por una mujer menor se debe a que hay un choque generacional atractivo. “Piensan distinto que tú y esa confrontación es algo muy seductor. Además, en la vida uno tiene maestros que te enseñan. Yo tengo los míos: Alvaro Rudolphy y Cristián Campos”. Dos de sus colegas, reconocidos como galanes en territorio juvenil. Bromas aparte, Bastidas cree que cada pareja tiene un cuento distinto que debería ser respetado: “La gente es súper poco tolerante y muy prejuiciosa con respecto a las relaciones de pareja. El chileno siempre está envidiando al del lado y anda súper preocupado de con quién andas pero ¿estar hablando tanto de este tema? Si uno analiza la relación de Dalí con Gala, ¡pucha que es rara! Hay que estar en sus zapatos para entenderla. O el caso de Carlos Menem con Cecilia Bolocco. O incluso Nicanor Parra”.

Aunque no revelen su historia amorosa, LA MAYORÍA DE LOS ENTREVISTADOS CITA AL ANTIPOETA COMO REFERENTE.
De él se registra al menos un caso. Era 1997 y don Nicanor pololeaba con una muchacha que no pasaba de los 28 años. La chica —dicen— estaba ‘como quería’, para hablar en jerga masculina: era delgada, de tez blanca, tenía una boca de frutilla y una cabellera negra salvaje, según la describen. Sus curvas eran tan peligrosas, como las que la chica sorteaba alegremente para visitar a su octogenario novio en el balneario de Las Cruces. El romance era conocido y comentado por los compañeros de la joven estudiante de Periodismo. Pero esa es otra historia.

No obstante, el listado de artistas que han alborotado su época debido a sus relaciones con mozuelas, es equiparable a la genialidad de sus protagonistas. Partiendo por Charlie Chaplin, quien a los cincuenta y cuatro años conoció a Oona, la hija del premio Nobel de Literatura Eugene O´Neill. La joven, con apenas 18 años, se convirtió en la mujer del actor, le dio ocho hijos y un matrimonio feliz durante tres décadas. Al rey del cine mudo se suman Pablo Picasso, Woody Allen, Aristóteles Onassis y tantos otros que, de mencionarlos, no cabrían en este reportaje.

“Hay que ser el rey de los giles pa´ fijarte en una vieja, poh”, dice Miguel “Negro” Piñera, con 50 años a cuestas y una señora, la modelo Belén Hidalgo, 25 años menor. A ella la conoció en Viña del Mar, el verano del 2002. Tras un flechazo fulminante, decidieron vivir juntos y desde entonces son inseparables. “Mis papás casi se caen de espaldas cuando les conté, pero después lo aceptaron muy bien”, dice Belén en el living del penthouse que comparte con su marido en Las Condes. Y aunque a veces escucha comentarios negativos, a la modelo no le preocupa la diferencia de edad. “El es como si tuviese 22 años eternamente. Es incansable. Mucha gente dice: ‘Ay, Negro, cómo estás casado con una mujer tan joven’. Pero si anduviera con una de su edad la mata”, dice Belén.

“Tengo 50, pero me siento de 25”, le responde Piñera y asegura que la edad es mental. “Tengo una energía tremenda. Mientras más viejo, me pongo más ardiente. Mi señora tiene un físico increíble, es entretenida, amorosa... ¡Y lo mejor de todo es que me encuentra estupendo, jajajá! ¿Qué más puedo pedir? Así que hasta el momento nada de Viagra... Pero si algún día llegara a necesitarlo, lo usaría con el mayor gusto”.

NO SÓLO ADICTOS A LA JUVENTUD HAY EN EL GRUPO. También están los que encontraron en una mujer mucho menor, una segunda y sorpresiva oportunidad después de una ruptura conyugal. Es lo que le ocurrió a Juan Carlos Latorre. Tras finalizar un matrimonio, del cual nacieron tres hijos, el diputado electo estuvo varios años sin pensar en rehacer su vida. “En 1988 yo pertenecía a un grupo de ingenieros llamado los ‘NS: nuevamente solteros’. Y fue ahí cuando apareció Ximena (Rincón)”. Se enamoraron de inmediato y no dudaron en casarse. Latorre tenía 39 años y Ximena 21. La bella intendenta de Santiago aún estudiaba Derecho en la Universidad de Concepción. La noticia asombró a su familia. “Mis suegros inicialmente se asustaron y creían que esto no iba a funcionar. Pero el tiempo ha sido testigo de que hemos logrado salir adelante y ahora tenemos tres hijos”, dice Caco Latorre, alentando a aquellos que enfrentados a la situación de vincularse con alguien más joven, después de una separación, no se atreven. “Existe la posibilidad de ser feliz con una mujer de mucho menos edad que uno. Es lo que he podido sentir en estos casi 17 años de matrimonio con Ximena. Aunque mis amigos cuando la saludan le siguen preguntando: ‘¿Cómo está lo mejor que posee el Caco?’ Esa broma la he vivido siempre”.

“LO QUE LE HACE FALTA A LA JUVENTUD PARA SER PERFECTA ES LA EXPERIENCIA. Porque ésta sin juventud no vale la pena. Lo interesante al juntar las dos cosas es que se produce una dinámica muy rica y muy fuerte que funciona para los dos lados”, señala Fernando Molina, abogado y ex embajador de Chile en México. Algo sabe del tema. Su esposa, María Constanza Matthei, tiene treinta años menos que él. Y pese a que, como buen caballero, Molina dice no tener memoria, es reconocido en su círculo como un hombre experimentado en las lides amatorias. Ante la consulta de cuál es el secreto para conquistar una mujer más joven, él lo resume en una sola palabra: poesía. Con ese background plantea que en una relación de este tipo la clave es la conversación y derribar la noción del tiempo con la que hemos crecido: “La vida humana no funciona cronológicamente. No puedes sujetar la existencia y el fenómeno del amor, al Cronos”, explica el ex embajador. Para él, el amor se basa en un tiempo cósmico o existencial. Los judíos le llamaron Kaidos. Y ese Kaidos, según Molina, es el que tiene que darse en una pareja con diferencia de edad. “Por eso cuando una mujer es inteligente y sensitiva lo comprende. Y para la persona mayor, volver a encontrar la juventud en otro ser humano es maravilloso. Es como vivir de nuevo. Por eso los poetas hablan de que puedes caber en un segundo, y que ese tiempo vale mucho más existencialmente que el otro”.

domingo, 12 de febrero de 2006

Enrevista / Morgana Rodríguez


Mitos y verdades de Morgana Rodríguez
LA WALKIRIA DE PALACIO

Su designación como coordinadora del Centro Cultural de La Moneda sorprendió al mundillo cultural. Pero las críticas no le van a esta publicista, que hasta hace poco era sólo conocida por su trabajo en teatro y música independiente. ¿A quién le ha ganado Morgana? Pase, vea y sepa de su verdadero nombre, de su gusto por el flamenco y de la nueva Cineteca Nacional.

Por Miguel Paz / La Nación Domingo (12 de febrero de 2006)



Llega 78 minutos tarde a la entrevista en su oficina del 6º piso del viejo edificio de calle San Camilo, donde funciona el Consejo de la Cultura en Santiago. El lugar contrasta con el imponente Centro Cultural del Palacio de La Moneda, inaugurado a fines de enero por el Presidente Lagos, donde Morgana Rodríguez ostenta el cargo de coordinadora general. “¿Qué hago para que me perdones el retraso?”, dice Morgana sin sentarse aún. “Con un café y cigarros estamos”. Ella se los pide a su secretaria y disca el número de su casa desde el teléfono del escritorio. “¿¡Por qué no conteeestaaan!?”, exclama, y agarra su celular. Son las 10:19 de la mañana. Morgana está preocupada. Roque, su hijo de tres años, es diabético. Se acaba de torcer un pie, lo que en su condición puede derivar en algo más serio. “Te morís”, dice inquieta, llamando nuevamente. “Además, estoy desde las siete de la mañana viendo lo de un premio para Claudio Teitelboim. Me atrasé en mi casa por todo eso”.

–Querrás decir Claudio Bunster.
–No. Es que él se presentó al premio como Teitelboim. Así que sonó no más. ¿Aló, aló? –por fin la nana recoge el auricular y Morgana le da instrucciones–: Señora María, el Rumpy va a pasar a buscar a Roque en unos 45 minutos más para llevarlo a la Clínica Santa María, para que le hagan una radiografía.

El locutor del “Chacotero sentimental” es el padre del hijo mayor de Morgana. De hecho, las primeras apariciones de esta gestora cultural en la prensa fueron debido a su relación sentimental con él. Por entonces, los noteros de farándula la perseguían, y buscaban toda la información que pudieran obtener de la alta y voluptuosa mujer con nombre de hechicera y pinta de walkiria, que atrapó al pequeño capo del grado 3.

EL ESTABLISHMENT Y YO

Ahora, en cambio, la persiguen reporteros culturales, sociales y uno que otro pelambre, como que su padre es un gran amigo del Presidente, y que eso tendría que ver con su nombramiento. “¿Mi papá... amigo de Lagos?”, pregunta riéndose. “Ojalá fueran amigos, o que ahora se hagan amigos, para que vaya a comer a la casa”.

Desde que se supo que Morgana ganó el concurso público para ser la encargada del “Museo de Lagos”, parte del establishment de las artes visuales y la cultura pataleó exigiendo ver su currículo. “Es que yo no voy a demostrar que le he ganado a nadie”, dice ella, acomodándose más tranquila para la entrevista. Mientras llegan el café y los cigarrillos, recuerdo que en la mitología también se habla de Morgana como una de las regentes de la isla de Avalon, que “conducían a las almas de los héroes muertos en batalla hacia la Isla Sagrada, adonde serían curadas todas sus heridas”.

–Bueno, ¿y a quién le has ganado?
–Entre las cosas más grandes, está la campaña a senador de Fernando Flores. Me empecé a meter más en el mundo político y trabajé el tema comunicación y cultura. Fue un trabajo súper duro, pero logramos sacar a Fernando electo. Y, por otro lado, antes de entrar a esto estuve metida en el cine en general.

El primer trabajo de esta publicista en la industria audiovisual fue en la accidentada preproducción de “El efecto péndulo”, un film basado en la fuga en helicóptero de cuatro miembros del Frente Patriótico Manuel Rodríguez desde la Cárcel de Alta Seguridad de Santiago, ocurrida a fines de 1996. Durante los meses de preproducción pasó de todo: la película obtuvo financiamiento del Fondart, pero luego el organismo estatal se lo quitó; Rosario Guzmán, hermana del asesinado líder de la UDI, y el subsecretario de Interior, Jorge Burgos, torpedearon la cinta por considerarla una “apología al terrorismo”, y los productores Dauno Tótoro y Emiliano Thibaut se vieron obligados a reunirse con Nelson Mery, tras un supuesto acoso de policías de Investigaciones. Finalmente, la película no se hizo.

–Alguien podría interpretar tu trabajo en “El efecto péndulo” como un vínculo con el FPMR, e incluso relacionarlo antojadizamente con Bachelet. ¿Lo has previsto?
–La película es una fuga cinematográfica. Cualquiera que la haga no tiene por qué tener una directa relación con el Frente. Son cosas totalmente distintas. No hay ninguna relación. ¡Na’que ver! Yo encantada de colaborar con Dauno en “El efecto péndulo”. Somos grandes amigos, tú sabes. Si yo pienso o no pienso como el Frente por trabajar en “El efecto péndulo”, no son cosas que tengan que ver –ríe–. Pero está bueno el link de la Presidenta con el Frente.

–Podría ser un top secret de “La Segunda”.
–A nadie se le había ocurrido hasta ahora. Invéntalo tú. Está divertido.

LA BAILAORA

–¿Qué más has hecho?
–Hice la producción ejecutiva de “4º C”; colaboré con Alberto Fuguet en su obra “Cinco sur”; me fui metiendo en el tema del jazz y de la música, con grupos como La Marraqueta y el Ángel Parra Trío. Y he estado metida en el tema de artes escénicas y tuve un acercamiento a las artes visuales cuando produje algunas exposiciones de la Bruna Truffa y Rodrigo Cabezas, Iván y Mario Navarro. No sé. Soy una persona bien dúctil.

–Le haces a todo.
–Puede ser una crítica: que no he profundizado en ningún tema. Pero creo que una gestora tiene la capacidad de generar proyectos en las distintas áreas. Podría decir que hasta cinco, seis años, yo era una productora. Alguien que ejecutaba cosas puntuales. Y ahora tengo la capacidad de inventar proyectos, gestarlos, conseguir los recursos y crearlos. Hay distintos hitos puntuales, pero yo no me creo nada. Siempre he estado detrás del escenario.

–Excepto cuando le bailas flamenco a tus amigos. ¿Es verdad eso? –Sí. Bailo en cumpleaños de amigos. Siempre lo hago de regalo de cumpleaños. Pero el resto del tiempo estoy detrás del escenario empujando proyectos, porque el tema de la visibilidad me cuesta un poco.

–Pero ahora te toca ser visible.
–Bueno, ahora me ha tocado por un tema de vocería del centro, que se necesita. Yo lo hago encantada. Pero normalmente mi lugar es empujar proyectos.

–Dijiste que no habías pensado llegar a este cargo. ¿Qué te llevó a postular?
–Mi hija tenía tres días de nacida y, típico mío, estaba en la clínica con el computador conectado a Internet cuando me llega un mail de una amiga y me dice: “Oye, se abrió este concurso público”. Fui a mirar y decía: “Centro Cultural en el Centro Cívico de Santiago”. Inmediatamente lo relacioné con el proyecto que yo conocía a través de Álvaro Covacevich y de otras referencias. Y averigüé un poco y efectivamente era ese proyecto. Y dije ya, me presento, por qué no. Estaba trabajando hacía ocho años como independiente. Tenía mi segundo hijo. Vi que era una fundación. No era un tema de Gobierno. Tenía ganas de meterme en un proyecto más grande que lo que uno puede crear como empresa propia, o más grande que mí misma.

–¿Por qué coordinadora en vez de directora ejecutiva?
–Como el lugar y el cargo eran tan emblemáticos, y estaban todos estos problemas con el mundo del arte, decidieron bajarle el perfil al asunto, y que la vocería la tomara el directorio a través del ministro de Cultura, José Weinstein, y me dejaron a mí como coordinadora general. Con mi nombramiento, alguna gente quedó media epaté.

–¿Cómo sobrellevaste las críticas?
–La crítica más grande fue en “El Mostrador”. Pero era divertido leerla porque era más la saña del periodista conmigo que lo que decían los entrevistados.

–Me dijeron que la frase determinante en la entrevista que te hicieron para el cargo fue cuando dijiste algo así como “yo tengo un hijo diabético y...”.
–¿El centro cultural es lo mismo? Eso es divertido. Qué bueno el mito urbano. No. Eso no lo dije en la entrevista. Eso se lo comenté una vez a Justo Pastor Mellado, y otra vez a una periodista en la revista “Ya”. Porque siempre hago un parangón con la diabetes de mi hijo. La diabetes tiene muchas variables que hay que manejar. Demasiadas. El ambiente, el estrés, la alimentación, la cantidad de deporte, el estado de ánimo. Yo lo homologo con el tema del centro cultural, porque son ocho mil temas y variables que uno tiene que conjugar para que esta cuestión funcione.

“ESO ES UN SECRETO”

–¿Cómo es pasar de trabajar en producción independiente a ser parte de la institucionalidad cultural estatal?
–Es que yo no pertenezco a la institucionalidad cultural. Nosotros pertenecemos a la Fundación Centro Cultural del Palacio de La Moneda, que es una corporación de derecho privado sin fines de lucro.

–¡Pero si estamos en una oficina del Consejo de la Cultura...!
–Nos la prestó el ministro Weinstein. Podríamos haber arrendado una oficina, pero nos instalamos acá porque yo estaba en conexión directa con el ministro todo el tiempo, debido a que el tema de la cineteca del centro cultural era prioritario para él. Él fue uno de sus gestores. Entonces, la cercanía física con él es súper importante. Yo subo al séptimo piso, hablo, bajo. Ahora ya estamos en condiciones de cambiarnos de lugar.

–Hablemos de la cineteca. ¿De qué se trata?
–Por fin va a haber un lugar donde se acopie el patrimonio fílmico nacional. A pesar de que ocupa menos metros cuadrados que el área destinada a exposiciones, la Cineteca Nacional va a ser un lugar emblemático. Hoy, la sala de cine está abierta y cuenta con proyección en 35 milímetros, proyección digital y sonido 5.1 Dolby. También tenemos un microcine para 40 personas y un espacio de exhibición chico para grupos, con 15 módulos, más o menos.
Pero el 7 de marzo, cuando se inaugure la cineteca, va a ser increíble, porque se constituye como una gran plataforma de conservación y de difusión del patrimonio fílmico nacional.

–¿Qué más?
–A eso hay que agregar el centro de documentación y un laboratorio de digitalización, donde vamos a poder restaurar filmes. La cineteca va a funcionar un poco como un banco donde la gente deposita su película y se conservará por los siglos de los siglos en un ambiente protegido: con purificadores, un sistema de aire y de conservación adecuado.

–¿Habrá copias de “La batalla de Chile”?
–Sí, tiene que haber.

–Nada que ver, pero tu verdadero nombre es Claudia, ¿cierto?
–Eso es un secreto –ríe–. ¿O acaso le preguntan a Liliana Ross cuál es su verdadero nombre?

jueves, 9 de febrero de 2006

La profesora


El pasado domingo 5 de febrero apareció en LND un artículo vivencial muy gracioso escrito por Cristián Arriagada, un ex alumno mío. Tuve el placer de editar la nota. Les tiro epígrafe, título, bajada y enlace. Es para matarse de la risa. Según supe a la Jiles le cayó muy bien.



Memorias hot de un estudiante en práctica
YO FUI ALUMNO DE PAMELA JILES


Lo que se suponía sería un curso de televisión y kilos de aprendizaje con la blonda ex reportera de “Informe especial”, se convirtió en una dura experiencia. En vez de hacer notas en cámara leímos cuentos cachondos, pasamos un día en punta y codo y aprendimos el significado de los arcanos del tarot. Pero eso no fue todo...

jueves, 2 de febrero de 2006

Citas relacionadas con periodismo

"El problema de los periodistas es que siempre están mirando el lado oscuro de la luna". (Ricardo "Pink Floyd" Lagos E. via Marisol García)

"Las opiniones son como los culos, todos tienen uno" (Larry Flynt, dueño de revista Hustler. Flynt desafió a los grupos conservadores en Estados Unidos. Su historia fue contada en un filme de Milos Forman).

Otras que no recuerdo de quien son:

"Good news are not news"

"Lo óptimo es enemigo de lo bueno"

"No hay que saber, hay que tener el teléfono de quien sabe"

Una regla no escrita y que pocos rompen para escribir de otros medios:
"Perro no come a perro"

Parafraseando:
"El periodismo es la profesión que escogiste porque no te dio para otra cosa"

Los invito a poner otras en los comments.

miércoles, 1 de febrero de 2006

Palabras sacan palabras

"El que se mueve no sale en la foto"

(frase acuñada por Fidel Velásquez, del Partido Revolucionario Institucional de México y que llegó a resumir lo que es/era la política azteca según el escritor nicaragüense Sergio Ramírez. La frase fue usada por Michelle Bachelet ante las presiones y la inquietud de los partidos de la Concertación, los días previos al anuncio de su nuevo gabinete. Otro que la usó fue Sergio Bitar. Parece que se movió demasiado porque quedó fuera de la lista de ministros)

"En política casi todos los amigos son falsos, pero todos los enemigos son verdaderos" (de la novela "La Guerra de Galio" de Héctor Aguilar Camín)

"El Estado soy yo" (Luis XIV, el "rey Sol")

Remix: "El gobierno soy yo" (Ricardo Froilán Lagos Escobar)

"No hay que atacar al poder si no se tiene la seguridad de destruirlo" (Niccolo Maquiavelo, autor de "El Príncipe")

Citas de ladinos profesionales:

"Si no fumo ni tomo ¿¡cómo la voy a vender!?"

(Cabro Carrera, ante los requerimientos de la prensa sobre sus vínculos con el narcotráfico)

"No me acuerdo, pero no es cierto. No es cierto, y si fuera cierto, no me acuerdo" (Augusto Pinochet respondiendo al juez Víctor Montiglio en el careo con Manuel Contreras, sobre si la DINA respondía directamente a él)