lunes, 30 de octubre de 2006

Hombres Zara

¿Podría haber una calificación peor? Carcavilla se despacha una columna de una visita a comprar ropa en la tienda española y narra las vicisitudes de tan traumática experiencia. (Carcavilla, estamos contigo, somos millones).

Claramente, el hombre Zara es la mitad de un hombre normal. Sólo me quedó el XXL. O sea, no sólo tengo sobrepeso, para Zara soy un obeso mórbido.

domingo, 29 de octubre de 2006

Altazoociedad / Buscando oro en la cena de la Sofofa

Por Miguel Paz / La Nación Domingo (29 de octubre de 2006)

Corrupción en Chiledeportes. Lingotes de oro de Pinochet en Hong-Kong. Es miércoles de menú noticioso para indigestarse cuando partimos a la cena anual de la Sofofa en CasaPiedra, a la cual está invitada la Presidenta.

Esa noche aún se desconoce el comunicado que el Hong-Kong & Shanghai Banking Corporation (HSBC) emitirá al día siguiente desmintiendo que el ex dictador mantuviera 9,6 toneladas de oro en sus bóvedas y pusiera en aprietos inefables al canciller Alejandro Foxley. Por eso, llegamos a la cumbre empresarial con la esperanza de cambiar lingotes y peloteos dolosos por una carta jugosa en declaraciones.

A las ocho de la noche comienzan a llegar los invitados. En la entrada, los empresarios hacen fila. Isabel Valenzuela espera a Michelle Bachelet. Ella es la encargada de coordinar todo lo relativo a las apariciones públicas de la Mandataria. Además, es la mamá de Javiera Contador. Para los que conocen el término, hubo un tiempo en que decían que tenía el mal de la lagartija. Dice que le gusta trabajar con Michelle porque es “técnica”. ¿Técnica? Sí, técnica, que resuelve cosas, responde mirando la fila de hombres encorbatados. “Mira, ahí va Hermógenes, ¡pregúntale por el oro!”. Efectivamente, Hermógenes Pérez de Arce, también está en la fila. Opto por dejarlo tranquilo. Suficiente tiene con pertenecer a aquella raza en extinción de defensores de la “obra” del general. El pobre se está quedando cada vez más solo. Prueba de ello es que hasta hace poco, Hermógenes se quejaba de que para trabajar en “El Mercurio” había que ser de izquierda. Le encuentro toda la razón: deben ser tantos los reporteros rojos que laboran en avenida Santa María que bien podrían enviar una delegación a la cumbre subversiva.

José Pablo Arellano también llega al evento. El bueno de Jotapé dirige Codelco y anda feliz con las noticias de que su amigo Andrés Navarro quiere crear una nueva AFP y que está a punto de abrir su empresa Sonda a la bolsa.

“Bien por Andrés”, dice. “Sí, pero están medio caras las acciones de la colocación de Sonda”, repito de memoria lo que me dijo un amigo que trabaja en la bolsa.

“José Pablo, ¿qué haría Codelco con tantos lingotes de oro?”. Arellano mira con cara de no saber si es broma o qué. De pronto se presenta Hernán Sommerville y Jotapé dice: “¡Este hombre sabe del oro! Pregúntele a él”. “¿¡Del oro!?”, exclama el presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio. “Sí pues, del oro. El oro del Tata”. “A mí no me pregunte nada. Me quedan seis semanas en el puesto. Que el oro se lo quede Arellano”, dice. Ambos se abrazan caminando por el hall de CasaPiedra.

A las 20:20, 15 minutos antes que llegue Bachelet, el lugar está repleto de empresarios y promotoras que regalan chucherías.

Eugenio Tironi, que últimamente insiste con que todos seamos felices, llega con cara de muy poco feliz. Saluda amagando una sonrisa. “Eugenio, dicen que su empresa de comunicación estratégica ha perdido clientes. ¿Es verdad?”. El gurú descontento dice que nada que ver y se escabulle, quizá pensando qué periodista más infeliz.

“¡Ojo, que viene Eliodoro Matte!”, grita una periodista, y una jauría de gráficos le salta encima al hombre más rico de Chile. Nadie le pregunta a Matte por su chiche, el Centro de Estudios Públicos (CEP), ni acerca de David Gallagher, reputado analista del CEP al que algunos desean fuera de la derecha. En vez de eso, Matte habla con dos amigos. Conversan de pruebas ecuestres y temas familiares. Nada muy CEP.

Ahora veo al escritor más conocido del gabinete de Bachelet: Andrés Velasco. Su prosa no destaca, según la crítica, pero se defiende. Igual, el hombre tiene un mérito. Cosa rara en la fauna chilensis, renunció a una cátedra en Harvard, ¡pituto vitalicio!, para regresar al país convertido en ministro de Hacienda y marido de conductora de TV.

Aparece Bachelet con una horda de reporteros y cámaras. Entra a CasaPiedra hablando con Bruno Philippi, el “boss” de la Sofofa, que se parece bastante a Charlie Brown. Ingresan al salón atiborrado de mesas con “sofofos”. En su mesa, con excepción de Paulina Veloso, hay puros hombres. Vittorio Corbo, Sommerville, Philippi, Carlos Ominami, Juan Claro, Velasco.

El presentador recita la lista de invitados. Nadie pesca. Dice “bienvenido, Belisario Velasco”, pero el sheriff de La Moneda no está presente. “Con ustedes Bruno Philippi”. Los “sofofos” aplauden al “colega emprendedor”. Se respira billete.

“El talento no tiene género”, parte diciendo Philippi. ¡Pero si hay puros hombres! Luego, improvisa un chiste. “Las palabras que voy a decir no son muy originales. Vamos a hablar de crecimiento”. Y se despacha un discurso de 45 minutos que hace cabecear al más fanático de los empresarios, hasta que dice “hay que remover el impuesto al timbre de estampillas”, y ¡queda la escoba! La gallá VIP aplaude, aprueba, pone cara de signo peso.

Philippi sigue discurseando. Habla, habla y habla. ¡Escuchar su discurso es como oír a la profesora de Charlie Brown! ¿Se acuerdan? Esa que decía wa-wa-wa-wawawa-wá-wá. El rating guatea. Podrían subir al escenario a las modelos o, de última, mandar el discurso por mail y convertir el evento en cena bailable, como le gustan las fiestas a Bachelet.

Mientras eso ocurre en el salón principal, en el hall las modelos que sonreían al principio y regalaban cositas a empresarios que les sobran cositas, ahora no sonríen. No posan. Sólo engullen. Es el backstage de la cena empresarial. Es la curvilínea e infartante “working class” en plan economía básica de subsistencia.

Es el turno de la Presidenta. Isabel la mira desde un lado del escenario. La “Presi”, al principio, se equivoca. Está nerviosa. Obvio, tanto hombre que le pide cosas. Nadie aplaude cuando ella habla de los derechos de los trabajadores. Sí lo hacen cuando pronuncia “probidad”. “La corrupción me indigna. Sea de quien sea”, dice Bachelet. Clap-clap-clap. “Todo el rigor de la ley para los responsables”. Aplausos. “Chile es un país honesto. Alguien se rió por ahí, pero así es”. Carcajadas por la salida de madre. “Muchas gracias”. Bachelet baja del escenario y entran los mozos como una fila de hormigas trabajadoras. Periodistas para afuera. Hay comida y trago en el salón del fondo para ustedes. Está claro. No por andar de colado uno puede cenar con los “sofofos”.

martes, 24 de octubre de 2006

A propósito de Chiledeportes

Update: Y de los lingotes de oro de Pinochet.

















Les aviso que el 15 de octubre pasado se abrió la convocatoria para el 5o Premio Latinoamericano a la mejor investigación de un caso de corrupción, organizado por el Instituto Prensa y Sociedad (IPYS). El ganador se lleva 25 mil dólares y hay dos premios de 5 mil dólares a trabajos meritorios. ¿Nada mal, eh?
Los trabajos deben haber sido publicados entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2006. Las bases están aquí. Pueden inscribirse acá.
Mas info en este correo

lunes, 23 de octubre de 2006

El otro piloto chileno que combatió en Nicaragua

Al igual que otros miristas, después del triunfo sandinista, Sergio Castillo Ibarra se integró a las fuerzas especiales del Ministerio del Interior nicaragüense. Como capitán de Aviación combatió a la Contra y participó en gestiones secretas para buscar una salida política al conflicto. Hoy trabaja en la misión de paz en Haití. Dos de sus compañeros son ex pilotos enemigos.


Por Miguel Paz / La Nación Domingo (22 de octubre de 2006)



El subsecretario de Aviación, Raúl Vergara, tiene "un vago recuerdo" de Sergio Castillo Ibarra. Debido a su experiencia como oficial e instructor de vuelo de la

FACH, la hoy autoridad de Gobierno tuvo un rol protagónico en la formación de la Fuerza Aérea Sandinista. Llegó a ser vicecomandante de Aviación y como piloto combatió a la Contra, la guerrilla opositora financiada por Estados Unidos. Cuando el subsecretario asumió se hizo conocido por ser el único piloto chileno con experiencia de guerra en Nicaragua. Pero él no era el único.

Sergio Gustavo Castillo Ibarra militaba en el MIR. Tenía 18 años recién cumplidos cuando vino el golpe de Estado. Estuvo detenido y fue torturado en la Academia de Guerra Aérea. De allí partió al exilio y se convirtió en piloto civil en Bélgica. Fue uno de los más de 200 chilenos internacionalistas del PC, el MIR y el PS que fueron parte del Ejército nicaragüense o del Ministerio del Interior y que poco se conoce de ellos.

Hoy, Castillo trabaja en la Misión de Paz de Naciones Unidas en Haití (Minustah) como encargado de operaciones aéreas, pero entre 1984 y 1989 fue piloto de misiones especiales del departamento aéreo creado por el ministro del Interior nicaragüense Tomás Borge y combatió a la guerrilla antisandinista.

Dicha unidad estaba a cargo de un miembro del MIR con experiencia como combatiente en varios lugares de América Latina. Castillo entonces tenía rango de capitán de Aviación y ocupaba el nombre político "Carlos Maltés", y en el Departamento de Aviación prestaba apoyo a las fuerzas especiales del Ministerio del Interior, realizaba tareas de logística y llevaba a cargo operaciones especiales cuando los comandantes sandinistas así lo requerían.

Castillo recuerda que le tocó participar en decenas de operaciones aéreas bajo fuego antiaéreo. La Contra siempre les disparaba, pero producto de los problemas de comunicación y el entusiasmo de los jóvenes sandinistas que manejaban la artillería antiaérea, también eran golpeados por fuego amigo. Él calcula que el 50% de los aviones derribados fue producto de las equivocaciones de la misma antiaérea sandinista.

REUNIONES SECRETAS

Una de las operaciones de mayor envergadura en las que participó fue el traslado de los comandantes de la Contra y del Frente Sandinista a las reuniones secretas que se efectuaron a mediados de 1985 para convencer a las comunidades de indígenas miskitas de renunciar a la guerrilla opositora y deponer las armas. Los miskitas, fervorosamente católicos, habían sido convencidos por la milicia financiada por el Gobierno de Reagan de que el FSLN se oponía a la religión y destruiría su forma de vida y creencias. Los indígenas se lo creyeron e ingresaron a las filas de la Contra.

“Fui el primer piloto que trajo a los comandantes Contra a negociar con los comandantes sandinistas. Por error nos mandaron a Rosita, un lugar en plena selva del norte de Nicaragua, y no a Siuna, donde era la reunión. Primero nos empezó a disparar la artillería antiaérea sandinista. Me tiré a la pista rápidamente. Cuando los sandinistas vieron bajar del avión a un piloto extranjero, un copiloto guatemalteco y cuatro comandantes Contra pensaron que habían logrado una tremenda captura. Después se aclaró todo y partimos a la reunión. Fundamentalmente mi trabajo fue de apoyo a esta idea de Tomás Borge de ganar la guerra políticamente", asegura Castillo desde Haití.

En eso estuvo hasta que se produjeron los acuerdos de desarme con la Contra. En 1989 abandonó Nicaragua con la sensación de haber cumplido el objetivo que se trazó allí. “Yo ahí me hice piloto y me hice hombre. Aprendí a ver lo que era el sufrimiento y sobre todo lo que era la alegría, porque en la guerra siempre se dice que te hace ser rudo, te hace ser macho, quijada de acero, y eso es mentira. Con la guerra tú te vuelves terriblemente sensible porque has palpado la posibilidad de morirte en el minuto que sigue, y también has tenido la posibilidad de compartir cada minuto de alegría de sentir que estás vivo. Para mí, realmente esa parte fue muy emocionante. Ahí se ganó la guerra y si bien no se generó riqueza ni desarrollo, sí se escribió una de las páginas más importantes de la historia latinoamericana”.

Tras su paso por Nicaragua, Castillo regresó a Europa. En Alemania conoció a su esposa, luego se radicó en Chile y volvió a Alemania. Allá comenzó a trabajar para Naciones Unidas y, como no aguantó la quietud ambiente, hace dos años que vive en Haití.

MI MEJOR ENEMIGO

Hoy es uno de los seis hombres a cargo de las operaciones aéreas del Minustah en ese país. Una tarea que implica coordinar aviones, helicópteros y soldados en operaciones militares y de ayuda humanitaria.

Es el único civil del grupo. Paradójicamente, su supervisor y uno de sus compañeros fueron pilotos de la Contra. El chileno se enteró del hecho un día que el supervisor empezó a contar la historia de un bombardeo que había hecho. “Yo me acordaba perfectamente de ese bombardeo porque fue en respuesta a la arremetida sandinista 40 kilómetros al interior de Honduras, donde estaban las bases de la Contra. Le pregunté: ¿estás hablando del bombardeo a Murra? ¿Y cómo vos sabés?, me preguntó. Porque yo estaba a 30 millas al norte tuyo haciendo tareas más humanitarias, le dije. Ahora bromeamos mucho sobre eso.

Ahora cuando ha pasado casi un cuarto de siglo, el trabajo de este top gun se equipara mucho a lo que hizo en Nicaragua. Es más, dice: “Cualquier piloto quisiera volar lo que se vuela acá. Un piloto de la Fuerza Aérea chilena, en cinco días vuela lo que en un mes en Chile. Y eso me lo dicen ellos”

jueves, 19 de octubre de 2006

Equipaje de mano

Buenas herramientas. Pocas maletas. Info para viajeros.

La "tomé prestada" de Bloc de Periodista donde encuentran un post más elaborado.

Netvibes escritorio online para mantenerse al día.

Snipshot. Para recortar fotos, redimensionarlas o para hacerles un mínimo retoque. Funciona muy bien.

Word online para textos largos o por etapas: Writely. Lo he usado varias veces y funciona muy bien. Puedes incluir colaboradores para escribir a 4, 6, 8 y todas las manos que quieras usar.

Flickr para tus fotos (máximo 200 en la cuenta gratuita).

Otro: Photobucket.

Skype para hablar gratis. No olvides comprar minutos para llamar a fonos fijos y celulares en la página de Skype.

Para enfermos del Powerpoint (ojo gerentes de retail, lobbistas y asesores de comunicaciones estratégicas): Thumbstacks.

Goodbye Trabajos Prácticos

Se cierra el boliche de los TP (Trabajos Prácticos) pero queda el archivo. Hablar de sus colaboradores tomaría demasiado tiempo pero si les cuento que hay textos dementes, ensayos, conversaciones, puteadas, crónicas, confesiones... En fin, mejor léanlo en www.bonk.com.ar

Ojo con Perfil
















Ya que hay varios blogs dándole vueltas y analizando el futuro de los medios y sus modelos de negocios en relación a formato y soporte, recomiendo darle una mirada a Perfil.com, el portal de la editorial argentina del mismo nombre (dueña del periódico dominical Perfil, Noticias, Semana, Fortuna, Hombre, Caras Argentina y otras).

Lanzaron su renovado sitio web el 11 de septiembre, con un modelo de negocios bastante lógico que aprovecha el crossover de contenidos y plataformas del periódico y las revistas, asumiendo (supongo) que como la lectoría cae y sube el avisaje en la red, la gente no tendría inconvenientes con seguir Perfil.com de lunes a sábado y leer el diario en papel los domingo. Agréguese a ello contenidos exclusivos de Perfil.com como el audiovisual (inspirado en la lógica YouTube, "be your own broadcaster"). Algo interesante debido a la censura en la tv argentina de personajes como Gordo Lanata.

Ahora, si se considera que en Argentina el desarrollo de Internet y banda ancha es menor a los estándares chilenos, el tema se pone más atractivo aún al compararlo con la oferta online de los medios chilenos (incluido donde trabajo). Emol ha tenido cambios interesantes. La Tercera también (excepto el odioso papel digital). LUN va bien con sus PDF ideados para avisadores y mal con nosotros, los lectores. ¿Se podría hacer más, o no?.

domingo, 15 de octubre de 2006

Artículo / Cotizando a Navarro


El nuevo actor del sistema de pensiones
LAS REDES DE NAVARRO

Siendo un adolescente, Andrés Navarro se apasionó con la tecnología y montó una empresa informática que lo hizo millonario. Hoy Sonda está a punto de abrirse a la bolsa. Pero la noticia de la semana es su interés por crear una nueva AFP. De concretarse el negocio, quizás pondría en jaque a los operadores establecidos, ampliando de paso su esfera de influencia y poder.



Por Felipe Saleh y Miguel Paz / La Nación Domingo (15 de octubre de 2006)


Sobre este mismo tema hay una columna muy buena de Hugo Arias.


Andrés Navarro Haeussler estaba en Europa cuando respondió la primera de una serie larguísima de llamados de Chile. Y no pudo disimular su molestia al escuchar que le preguntaban si era cierta su intención de ingresar al mercado de las AFP.

Sigilosamente, dos meses antes el presidente de Sonda y su hermano Pablo, vicepresidente de la empresa, enviaron a la Superintendencia de AFP una petición para crear una nueva administradora. La primera en 12 años.

Era el martes 10 de octubre y la información publicada por el “Diario Financiero” agrió el primer día del “roadshow” que Navarro organizó, con la asesoría de Tironi y Asociados, para atraer inversionistas extranjeros a la apertura de Sonda a la Bolsa de Comercio de Santiago en noviembre próximo.

La compañía de servicios de tecnología que opera en nueve países (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Perú y Uruguay) y factura 300 millones de dólares al año, emitirá acciones equivalentes al 26% de la propiedad. Así, los Navarro esperan recaudar 200 millones de dólares para continuar los planes de expansión de Sonda.

La noticia lanzada por el “Diario Financiero” echaba por la borda las maniobras secretas de una operación que, según un cercano a Navarro, no debía mezclarse con la apertura de Sonda a la bolsa, la empresa matriz de su holding informático. Se temía que dicha información provocara la bajada o el estancamiento del futuro valor de las acciones de la compañía.

La filtración provino de los actores del sistema previsional. Y los únicos miembros de la industria enterados de la movida de Navarro eran los directivos de las tres AFP que mantienen con Sonda contratos de administración y almacenaje de bases de datos. Era una señal de preocupación de algunos personeros del sector que no ven con buenos ojos a un “outsider” que podría eventualmente echarles a perder –al menos en parte– el negocio.

Un ejecutivo de Cuprum asegura que Sonda podría entrar a la cancha con ventaja. La empresa de los Navarro montó la plataforma informática del 50% de las administradoras y en el “data center” de su edificio de Teatinos 500 se guarda la información de los clientes de tres AFP, varios bancos y compañías de seguros. “Puede significar un eventual conflicto de interés”, dice la misma fuente. Además, vaticina que en la hipótesis de que la nueva administradora “prenda” en el público, la guerra comercial es un hecho más que palpable.

Andrés Navarro es un hombre surgido de la clase media y con redes transversales en la política y los negocios. Es el primer empresario en más de una década que se atreve a desafiar a las AFP, reunidas en la asociación gremial que dirige Guillermo Arthur. Y lo haría con una AFP de costos operativos mínimos, centrada en la atención vía Internet. Podría tener precios de comisiones casi un 10% más bajos que el resto de la industria, gracias al “know how” tecnológico de Sonda.

LA MÁQUINA DE SONDA

Hijo de una familia de tradición católica y numerosa (tiene nueve hermanos), Andrés Navarro nació el 30 de noviembre de 1948 y mantiene el bajo perfil típico de los jesuitas. Se educó en el San Ignacio, donde estudiaron los empresarios Manuel Cruzat, José Said Saffie y políticos como Pablo Longueira. Imbuido por el espíritu ignaciano, Navarro es un gran admirador de Alberto Hurtado, sacerdote que hizo clases en el San Ignacio de Alonso de Ovalle. Siendo aún adolescente cursó su último año de colegio en Estados Unidos, donde se apasionó con la tecnología y vislumbró un futuro profesional en esa área.

Recién egresado de la Escuela de Ingeniería Industrial de la Universidad Católica en 1974, Navarro creó la Sociedad Nacional de Datos (Sonda), gracias a un préstamo de 15 mil dólares de su padre y al apoyo de Raúl Espinoza Wellman, gerente general de Copec, su profesor en la UC, un personaje clave que consiguió que la compañía, entonces en manos del grupo Cruzat-Larraín, aportara 55 mil dólares a la empresa de computación, cuando apenas se hablaba de computadores. En 1996, Navarro volvería a asociarse con Cruzat al comprar una parte de CB Capitales, junto a Sebastián Piñera.

La primera oficina de Sonda se instaló en el primer piso de Teatinos 574, justo debajo del estudio de Ricardo Claro. Gracias a la amistad con Claro, serían socios en la Viña Santa Rita. Andrés Navarro fue nueve meses panelista de “A eso de....”, el programa político de Megavisión de los primeros años ’90, donde estalló el “Piñeragate”.

La alianza con la compañía norteamericana Digital le permitió traer a Chile 10 servidores DEC 1091, monstruos que ocupaban 50 metros cuadrados en las oficinas de sus primeros clientes: la Universidad de Concepción, el Banco Santiago, la AFP Unión, el Banco Concepción, la UC, Copec y el Registro Civil.

En varias oportunidades, Navarro ha dicho que fundó su empresa porque no quería trabajar en el Estado. Paradójicamente, su primer gran cliente fue el Estado y hoy sigue siendo uno de los más importantes. Actualmente, Sonda cuenta con más de dos mil empleados y se ha convertido en una máquina para ganar licitaciones fiscales.

De hecho, el 25% de sus negocios es con los Estados de Argentina, Brasil, Ecuador, Uruguay y Chile, pese a las críticas de algunos que apuntan a que Sonda ha perdido el “hambre” innovador de los ’80, época en la que lideraba el mercado informático local. “Entonces trabajar en Sonda era el sueño dorado de cualquier ingeniero. Ahora es anticuada y lenta en relación a la escala mundial. Pero en Chile aún no hay mucho más donde elegir”, dice Ramiro Salas, ingeniero chileno que trabaja en Vmware, firma de Silicon Valley.

En nuestro país, la compañía de Navarro implementó el sistema de modernización de Fonasa y en 2001 ganó por ocho años una jugosa licitación de 80 millones de dólares para producir la nueva cédula de identidad del Registro Civil. La adjudicación no estuvo exenta de baches y críticas respecto al nivel de seguridad del documento elaborado por Sonda, pero prosperó. Al respecto, un alto dirigente de la Concertación explica que cuando Navarro postula a una licitación del Estado es muy difícil ganarle: “Defiende sus posturas con uñas y dientes. Tal como lo hizo en esa licitación”.

Sonda, además, puso en marcha el sistema de control de tráfico en Santiago. Obtuvo la licitación del sistema estatal de compras públicas por Internet Chilecompra. Organizó el sistema de apoyo informático a los fiscales (SAF) en el contexto de la reforma procesal penal, la digitalización de los mapas del Instituto Geográfico Militar, y la base de datos del Servicio Electoral. El resto de su facturación proviene de clientes donde se repiten nombres y sectores que acaparan el PIB nacional.

Hoy, las filiales y unidades de negocio de Sonda proveen soluciones de gestión, logística, desarrollo e integración de software, capacitación y telefonía IP.

Orden, una empresa comprada por Sonda a Carlos Lauterbach, uno de los pioneros de la computación en los ’60, desarrolló el sistema de morosidad on line del Boletín Comercial de la Cámara de Comercio de Santiago, y el sistema de venta electrónica de bonos Fonasa, ganada vía licitación con su empresa I-Med. Gracias a esa experiencia hoy también ofrece productos para el sector privado de la salud.

Otra empresa absorbida por el holding de Navarro en los ’90 es Novis. Dedicada a servicios de automatización de producción, cuenta entre su clientela a la Sofofa, el gigante del retail de Nicolás Ibáñez D&S, Casa Ideas, Colbún, Iansa y Corfo. De la última, Navarro fue director a comienzos del Gobierno de Patricio Aylwin. Su misión como representante del ex Presidente fue “sacarle la grasa” vendiendo algunas de las empresas subsidiarias.

En el plano de la capacitación, Sonda montó un “joint venture” con la Escuela de Ingeniería de la Católica en 1993 y creó Solex, la primera empresa derivada del alma máter de Navarro. Su lista de clientes incluye a Chilectra, Celulosa Arauco, del clan Angelini, el Ferrocarril Antofagasta-Bolivia, de propiedad de los Luksic, las mineras AngloAmerican, Mantos Blancos, Disputada de Las Condes y Cecinas San Jorge, de Alberto Kassis Sabag, entre otros.

Gran parte de su expansión continental la debe a la asociación que mantuvo con CTC a partir de 1999, cuando la multinacional compró el 60% de Sonda en 126 millones de dólares. Ésta duró hasta 2001, cuando comenzó a recuperarla de a poco hasta quedar nuevamente en sus manos en 2003. Pagó 105 millones de dólares. En el camino, Navarro se llevó a 250 empleados de CTC para desarrollar programas y soluciones informáticas. Gracias a las filiales de la multinacional hizo contactos con una decena de países en el continente.

El único punto negro en el desarrollo empresarial de Sonda que se ha hecho público se dio a conocer el año pasado, cuando el ingeniero Roberto Sone presentó una demanda por 390 millones de dólares contra la empresa de Navarro y el consorcio de bancos que se adjudicó la administración financiera del Transantiago (AFT).

Roberto Sone acusa a Sonda y NEC de usar la tecnología de las “tarjetas inteligentes” del nuevo plan de transporte público que habría sido desarrollada por TIMM, la compañía tecnológica en la que participa como socio junto al millonario mexicano Carlos Slim. “Cuando TIMM dio a conocer su solución técnica a Sonda y BancoEstado, era para que ésta fuese analizada, sujeta a contratos de confidencialidad, como un estudio preliminar a cualquier propuesta. BancoEstado con otros ganaron la licitación para operar el AFT con la solución técnica de Sonda, sin nuestro consentimiento”, afirma Roberto Sone. La demanda está siendo analizada en tribunales.

VÍNCULOS POLÍTICOS

Desde la época de la Escuela de Ingeniería, Navarro mantiene estrechas relaciones con figuras de la Concertación.

“Los más amigos de Andrés éramos René Cortázar, José Pablo Arellano y yo”, cuenta Pablo Piñera, quien en 1971 fue en la lista de la candidatura a la presidencia de la FEUC de Navarro por la Democracia Cristiana.

Después de su pasada por la Católica, Navarro nunca se inscribió en la DC. Pero muchos de sus amigos en la Concertación provienen de la falange. Un capítulo que marcó su orientación política durante el régimen militar fue la muerte de su amigo Eugenio Ruiz Tagle, víctima de la Caravana de la Muerte, con quien solía ir a bucear.

En los ’80, en medio de la convulsión política, estrechó sus lazos con sus amigos de la universidad y otros profesionales ligados a Cieplan, como Alejandro Foxley y Marcos Lima, y otros como Máximo Pacheco y Javier Etcheberry. El grupo se juntaba semanalmente en casa de Navarro a discutir sobre las políticas económicas del Gobierno militar. Comían pizza y hotdogs. “Ya no nos juntamos a comer pizza, pero los veo a cada rato”, contó el propio Navarro a la prensa. Fueron las propuestas del informe de la Comisión Reforma al Sistema de AFP, presidida por Mario Marcel, otro ex Cieplan, las que provocaron el interés de Navarro por ingresar al negocio de los fondos de pensiones.

Llegada la democracia, Navarro mantuvo un pie en su empresa y otro en el Estado. En 1988 fue parte del Comando de Empresarios por el No, y hasta 1997 representó a los presidentes Aylwin y Frei en la Corfo. Eduardo Frei Ruiz-Tagle le ofreció ser ministro de Agricultura, cargo que desestimó, “porque no tenía nada que ver con su perfil”, asegura uno de sus cercanos.

En 1993, Navarro facilitó la tecnología para las primarias entre Frei y Lagos. Lo hizo “a precio de costo”, cuenta un experto electoral de la Concertación. El ’99, tras la derrota de Andrés Zaldívar a manos de Lagos, se integró al grupo de empresarios que apoyaron la campaña presidencial de Lagos contra Lavín. El denominado “grupo de empresarios democráticos” que ha financiado las campañas de la Concertación, como el mismo Navarro ha reconocido.

Por todos estos vínculos, en la Concertación causó malestar que Navarro apoyara a Sebastián Piñera en la pasada elección presidencial. Pero no provocó sorpresa. Navarro manifestó públicamente su disconformidad con la candidatura de Bachelet y son conocidas su amistad y la relación de negocios con Piñera. Fue el propio Pablo Piñera el que los presentó. Comparten la propiedad de un helicóptero, una porción de la constructora Aconcagua y la clínica Las Condes. Por otra parte, Navarro forma parte del directorio de Chilevisión, el canal del ex candidato presidencial.

“Muchos DC sentimos que Navarro haya optado por Piñera. Andrés fue, de los empresarios cototudos, siempre el más cercano a la DC”, resume el diputado Jorge Burgos.

Sergio Bitar agrega que en el comando de Bachelet vieron como un riesgo serio la adhesión del presidente de Sonda a la candidatura de Piñera. “No fue fácil enfrentar la campaña del empresario RN para atraer gente cercana a la DC. Usó de toda una fraseología del cristianismo que supuestamente se enfrentaba al liberalismo de Bachelet. Personas como Navarro jugaron un papel fuerte en el discurso de Piñera, cuando decía que el humanismo cristiano estaba con él”.

FUNDACIONES Y DIRECTORIOS

El presidente de Sonda sabe que para influir no basta con participar en el mundo financiero. Así, Navarro ha incursionado en educación, investigación científica y obras sociales.

En la junta directiva de la Universidad Andrés Bello comparte con algunos de los representantes del ala más dura de la UDI, como Luis Cordero y Miguel Ángel Poduje. Navarro es dueño del colegio Dunalastair, exclusivo establecimiento en pleno proceso de expansión en Chicureo. Durante diez años fue director de la Fundación Chile (1990-2000). Es miembro del directorio de Fundación País Digital junto a Jorge Carey, Agustín Edwards Eastman, Fernando Flores y el nuevo gerente corporativo de D&S, Enrique Ostalé, entre otros. Además, pertenece al consejo consultivo de Fundación Trascender y es consejero del Council of the Americas, centro encabezado por David Rockefeller que reúne a las más importantes empresas estadounidenses que realizan negocios en América Latina.

Sin duda, la actividad que más notoriedad y satisfacción le ha brindado es la Teletón. Navarro preside la fundación desde 1996 y ha sido un importantísimo factor de apoyo a la obra del animador Mario Kreutzberger. En la fundación también está Carlos Alberto Délano, cabeza de Penta, grupo controlador de Cuprum, la misma AFP a la que Sonda presta servicios.

OPERADOR AFP

Algunos analistas consultados por LND señalan que por pequeña que pueda ser la inversión para montar su administradora de fondos, los Navarro ingresarían a un mercado desconocido para ellos, altamente competitivo y concentrado. Por ello, dice una fuente de la Asociación de AFP, estarían en conversaciones con empresas experimentadas en el rubro, como Consorcio y Principal.

El punto que molesta a Navarro, cuentan en su entorno, es la versión ventilada en la prensa, por miembros no identificados de la industria previsional, de que su ingreso al negocio podría significar un eventual conflicto de intereses. Un comentario que circula “sotto voce” entre altos ejecutivos de las administradoras. Según un ex ejecutivo que trabajó cerca de dos años en Sonda antes de renunciar al cargo, “si entran al negocio podrían intentar quitarle clientes a los otros competidores usando el ‘know how’ que Sonda obtuvo trabajando para las AFP, sus clientes. No costaría nada sacar las bases de datos del ‘data center’. Técnicamente tienen acceso total a las máquinas y bases de datos”.

Esto es descartado por uno de los miembros directivos de Sonda por dos cosas: los contratos establecidos con las aseguradoras incluyen cláusulas leoninas de confidencialidad.

Lo cierto es que pocos negocios pueden dar tanta liquidez como una AFP. Básicamente, es recibir plata de terceros e invertirla donde sea más rentable, con las restricciones que impone la ley.

“Para un nuevo actor, hoy el negocio no es tan atrayente, pero se supone que mejorará con la separación de la administración de cartera de afiliados y de fondos que propuso la Comisión Marcel”, asegura un directivo de Sonda. De ser incluida y aprobada en el proyecto que enviará el Ejecutivo al Parlamento, la medida permitirá externalizar servicios y licitar la cartera, rebajando los costos operacionales de la industria, que ascienden, por lo bajo, a 30 mil millones de pesos anuales por administradora.

No obstante las suspicacias de los actuales operadores del sistema, la noticia de un nuevo participante en la industria le vino como anillo al dedo al Gobierno, porque se abre la llegada de nuevos actores que podrían abaratar los costos de administración y, por lo tanto, beneficiar a los usuarios. Pero también puede tener su efecto positivo para los actuales operadores de AFP, porque refuerza su argumento histórico de que con o sin reforma la industria no tiene barreras de entrada.

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CÓMO SERÍA LA AFP

La idea de los Navarro es crear una administradora de bajo costo en la que todas las operaciones se hagan por Internet. Una AFP con apenas una sucursal, dirigida a un nicho de profesionales jóvenes habituados a usar la web. En estas condiciones, la tecnologizada AFP debería tener precios al menos un 10% más bajos que el resto de la industria. La Superintendencia de AFP devolvió a los Navarro el prospecto presentado en agosto con algunas observaciones técnicas que deberían resolverse para que la compañía obtenga la luz verde. No antes de mediados del 2007, en todo caso.

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domingo, 8 de octubre de 2006

Entrevista / Igor Contreras Jeria

El primo de la Presidenta, a diez meses del accidente del río Maipo
"FUI DECLARADO MUERTO"

Igor Contreras Jeria revive la tragedia que enlutó el cierre de campaña de Bachelet en diciembre del año pasado, habla de su rol en la organización de la conmemoración de los 18 años del triunfo del No y se confiesa chavista. “Le recomendaría a la DC que se dé una vuelta por Venezuela”, asegura.

Por Miguel Paz / La Nación Domingo (8 de octubre de 2006)


Tuvo una semana de locos. Como organizador y productor del acto de celebración de los 18 años del triunfo del No que se realizó en el ex Congreso de Santiago el pasado jueves, Igor Contreras Jeria (PS), primo en segundo grado de Michelle Bachelet, recién pudo bajar el ritmo de trabajo el viernes.

A diez meses del accidente del bus en que viajaba de regreso de un evento de cierre de campaña de “Jóvenes por Bachelet”, en el que murieron cuatro personas, entre ellas el sonidista del grupo Saiko, Ricardo Burgos, Contreras dice que está cerrando una etapa difícil con saldo positivo. El accidente que casi le cuesta la vida le obligó a tomarse las cosas con calma y reforzó su interés por la política. “Quizá físicamente quedé entero, pero me ha costado aprender cosas que antes hacía con facilidad. De todos modos, sentirse vivo es espléndido, es una sensación muy extraña pero bonita a la vez”.

–¿Qué recuerdas del accidente?
–Fue terrible. Pero no te sabría especificar, tengo una mezcla de recuerdos sin tiempo. Sé que veníamos conversando con Denisse Malebrán, pero no tengo recuerdos de unos 20 minutos antes del accidente. Sé que ocurrió y nada más. Tengo borrada la memoria del hecho y cuesta, cuesta mucho. El viaje a Temuco yo traté de evitarlo de mil maneras, pero tuve que ir. Es triste lo que nos pasó. Hasta el día de hoy pesa. Me duele la muerte de Ricardo, uno de los técnicos de Saiko.

–¿Cómo fue tu proceso de recuperación?
–Me ha costado. El hecho de saber que fui declarado muerto y tratar de entender que no lo estoy es difícil. Morirse es realmente sencillo. El problema es la gente que se queda. Hoy vivo la sociedad, mis emociones, de manera diferente y siento que todos los seres humanos valen la pena. Por eso ahora estoy enfocando ese aprendizaje y forma de ver el mundo en política.

–Antes del accidente muy pocas personas sabían que eres pariente de Bachelet. ¿Por qué preferiste el anonimato?
–No se trata que preferí. No necesito utilizar apellidos o parientes para convertirme en alguien. Soy Igor y punto. Y así fue en el comando. A quien se enteraba de mi apellido y hacía el alcance de nombre y me preguntaba, lo reconocía, pero no tenía por qué andar publicándolo. Mi interés era muy sencillo: quise trabajar en la campaña de Michelle por mucho cariño a la familia y porque sentí que era lo correcto. Consideraba que era importantísimo que Michelle fuese Presidenta de Chile. Era parte de cerrar una etapa del país.

EL ACTO DEL NO

–¿Qué te ha parecido su Gobierno?
–No es fácil hacer un Gobierno en el cual quieres que la ciudadanía participe. Creo que hay que darle más tiempo. Pero el hecho de trabajar hoy para construir un presente digno haciendo las cosas correctas, básicamente es para poder tener un mejor futuro.

–Estás vendiendo el eslogan del acto del No.
–Bueno, sí, me hice cargo de la gráfica y eslogan de la celebración: “Concertación, presente y futuro de Chile”. ¡Pero es que es un hecho! Hay que entender que con la victoria del No, no se trata de que llegó la alegría magnífica, de que seamos todos felices y amigos, sino de que tenemos la posibilidad de trabajar para construir un país mejor.

–En ese sentido, ¿cómo ve a la Concertación un recién llegado a la política? –Después de 18 años de democracia te das cuenta que hay muchas cosas por hacer y arreglar, tener una Constitución digna, por ejemplo. Hoy en día, más importante aún es que los jóvenes se integren a la política y que crean en la democracia. El hecho de que los pingüinos pudieran salir a la calle a reclamar es un triunfo democrático.

–A principios de mayo, el Gobierno no pensaba lo mismo.
–La explosión juvenil era bastante previsible. Quien no se haya dado cuenta creo que debería replantearse su trabajo político, porque era evidente que algo así iba a ocurrir. El trabajo que hicimos como Jóvenes por Bachelet apuntaba a eso. Fue una lástima que no haya seguido.

–¿La Concertación no permite que la generación de recambio surja?
–No se trata de sacar personas para poner otras. Tiene que haber una evolución. Hay gente muy capaz dentro de la Concertación que en algún minuto irá dejando espacios para los que vienen. En el PS está ocurriendo con la gente de mi edad.

CHÁVEZ Y LA DC

–Viviste tu infancia en Venezuela.
-Soy venezolano en cierta medida, porque me crié y eduqué en Venezuela debido al exilio de mis padres.

–¿Compartes las críticas que se le hacen a Chávez?–Se critica excesivamente al Gobierno de Chávez. La información que llega no es muy real. Cuando estás en Venezuela te das cuenta que es un país que avanza y la gente pobre, por primera vez en su vida, está teniendo la posibilidad de surgir.

–¿Chile debe votar por Venezuela en el Consejo de Seguridad de la ONU?–Es una decisión de la Presidenta. De lo que conozco a Michelle sé que es una mujer muy capaz, y por ciertas intimidades familiares, de la forma en que somos los Jeria, sé que va a hacer lo correcto. Somos duros.

–¿Qué significa hacer lo correcto?
–El Gobierno de Chávez ha sido para los pobres, lo cual es justo. Antes de su llegada al poder, Venezuela era un país con una clase adineradísima que necesitaba que el 70% del país fuese pobre o indigente, y eso no puede ocurrir. Chávez es un Presidente elegido democráticamente con el voto popular, aunque le pese a la oposición.

–La DC se ha manifestado contraria a Chávez, a diferencia del PS, partido en el que militas.
–Son posturas de cada partido. Quizá sería bueno que gente de la DC fuera a darse una vuelta por Venezuela para que vean la realidad como es y no como se la venden.

Altazoociedad / El Imperio contrataca


Llegamos con pinta de reporteros serios y terno nuevo. Era nuestra primera cena con Josemari. La idea era gozar su discurso libertario sobre la defensa de los valores occidentales. Pero fue imposible. Los anfitriones de la mesa 1 le hicieron ojitos y se encandiló. El flamante Doctor Honoris Causa de la Andrés Bello prefirió contar chistes a Ricardo Claro, Luis Cordero y a un auditorio que en España estaría a la derecha del franquismo.

Por Miguel Paz / La Nación Domingo (8 de octubre de 2006)


Jueves 5 de octubre, 20:30 horas. La Universidad Andrés Bello ofrece una cena de gala con cuarteto de cuerdas, entremeses fríos y atún en honor al flamante doctor honoris causa de la casa de estudios, “Presidente Excelentísimo Señor José María Aznar”. Manuel

Krauskopf, rector de la UNAB entra raudo al edificio con su señora. Ha preparado un discurso en el que más tarde citará a Bernard Shaw, quien dijo “la libertad significa responsabilidad”. Una frase de perogrullo que saca aplausos y recuerda esas ideas de antaño cuando algunos de los invitados a esta cena decían que había que proteger al sistema de las mayorías ocasionales. Como si las mayorías no fueran ocasionales.

Comienzan a llegar los invitados. Entre ellos no están Longueira, Lavín ni el Gute. Los tres mosqueteros que se han disputado la venia de Aznar, el apóstol del Partido Popular, destacan por su ausencia.

La encuesta de LND en la entrada es: ¿Aznar o David Cameron, el nuevo gurú inglés de Lavín y Pancho de la Maza? Patricio Melero se hace el leso buscando la mesa en que le toca sentarse. Baldo Prokurica dice “ambos”. Jacqueline van Rysselberghe le hace la cruz al inglés y se confiesa fanática del ibérico, pero dice que no le gusta su bigotito y que es igual de chico que el caudillo Franco. ¿Acaso no es por eso que anda acá? Allamand, que llega acompañado de Cristina Bitar, no responde. Otros pasan rápido. Cuando vemos a René Cortázar, uno de los pocos DC que se aparecen por la cena, cambiamos la pregunta. ¿Qué le parece que Navarro diga que Foxley es pro norteamericano? “Paso”, responde el chico mateo del Cieplan para no quemarse con su ex compañero del centro de estudios. ¿Cuándo vuelve a TVN? “Paso de nuevo”, dice el economista con olor a talco de bebé.

La fauna es variada. Altos oficiales de Marina, la bancada juvenil de la UDI en pleno, el síndico de la “U”, José Manuel Edwards, María Angélica Cristi, Andrés Chadwick, Julio Dittborn, que echa la talla con Jaime Fillol y otros personajes.

A estas alturas todo parece irrelevante. Aznar aún no aparece y ninguno de los mencionados está destinado a la mesa top. Sucede que en la entrada de la casona se ha dispuesto un listado alfabético de los invitados con el número de la mesa que le corresponde a cada uno. Un recorrido por la lista indica que a ambos costados de Aznar se ubicarán Ricardo Claro, Hernán Larraín, Cristián Zegers, Luis Cordero, Martita Larraechea, Manuel Krauskopf, Carlos Larraín y Miguel Ángel Poduje. Parece la lista de créditos de “El imperio contraataca” o la mesa de los caballeros del Santo Grial. Sólo falta el cura Hasbún y cierto señor olvidado por los invitados para cerrar el cuadro de Aznar y sus apóstoles. Si alguien gritara Marx, aquí quedaría la embarrada.

En eso estamos cuando aparece Ricardo Claro, gran caballero de la Orden de Malta, dueño de “Capital”, “El Diario Financiero” y Mega.

El infaltable Sebastián Piñera aparece con Cecilia Morel. Descubre que su destino es la mesa 2. Hace una mueca. Las chicas de sociales de “Cosas” quieren irse a casa. Pero la jefa, Mónica Comandari, y Aznar aún no han llegado. Cruzan los dedos para que no aparezcan. La suerte no las acompaña, porque están en eso cuando llega el “doctor” Aznar con dos guardaespaldas coños. ¿Josemari, qué pasa con Garzón? ¿Le gusta el grupo rock Garzón? Aznar apenas me mira. Faltan los efectos especiales de “CQC” para que sus ojos escupan rayos de electricidad verde. Pero los hombres de negro no vinieron a la fiesta. Dicen que don Ricardo lo prohibió porque con Aznar no se juega. La irreverencia, obvio, termina donde comienza el bolsillo. Ovación total mientras Aznar entra al amplio salón de la casona donde le esperan los invitados. Más aplausos. Ricardo Claro, que de efusividad conoce poco, aseguran sus empleados, salta de la silla para asegurarse el privilegio de ser el primero en saludar a Su Excelencia Josemari.

Piñera, a pocos metros de la escena pero a kilómetros del simbolismo que confiere estar en la mesa, mira a Carlos Larraín, presidente de RN, quizá con qué pensamientos en la cabeza. Le apunta con el dedo. Lo mueve como diciendo “ya me las vas a pagar” o “tú sabes que yo soy el que debiera estar ahí”. Es probable. Pero el factor radio Kioto de Ricardo Claro y el “Piñeragate”, mezclado con el origen gremialista de los organizadores del evento, pesan más que su 46,5% de votación popular en la última presidencial.

Pablo Zalaquett está en problemas: se quedó sin mesa. Le ofrecen esperar a que todos estén sentados para ver dónde situarlo o que se vaya derechito a la número 49, un redondel al fondo de la sala. “Pablo, siéntate con nosotros en la mesa del pellejo. Al menos se ve a Aznar”, bromea un reportero. El alcalde antipíldora del día después declina. A los dos minutos, Zalaquett se cuela mágicamente en la mesa de Piñera.

El discurso del rector de la Andrés Bello pasa sin mucho rating. Todos esperan el turno de Aznar. “No hay nada maz peligrozo que un político con micrófono, sobre todo a estaz horaz de la noche”, parte diciendo. Risotada general. “Graciaz a los medioz, zi es que hay alguno”. Jajaja. “Estoy muy contento con mi toga, mi birrete y anillo. Como no me cabe en la maleta me lo voy a llevar puezto mañana”. Más aplausos. Es oficial: Aznar se tragó un cómico. Sigue. “Tengo fama de zer zequerón, zeco, zerio pero no ez azí”, explica, y asegura que puede probarlo con una anécdota. “En una oportunidad tuve que recibir a Vladimir Putin. No noz conozíamos, entonzes el zervicio de inteligencia me entregó un perfil zuyo. Mira, Putin, le dije, miz zervicios de inteligencia me han dicho que erez un hombre muy frío, que rara vez te ríez pero que ze pueden hazer tratoz contigo. Zacando un papel de la chaqueta, Putin me dize: ahora yo te voy a contar lo que miz zervicios de inteligencia dicen de ti: erez un hombre muy frío, que rara vez te ríez pero que ze puede hazer tratoz contigo”. Ovación generalizada. Aznar se ha ganado sus lucas y cierra la velada besando señoras y sacándose fotos con su fan club.

Con la oreja puesta en la mesa 2 oímos a una señora NN ubicada junto al colado Zalaquett: “Qué encantador es”. “Así son los españoles”, sonríe la Chechi Morel. “Dan ganas de seguirlo escuchando”, dice excitado Pablo Z. Piñera, quien un par de horas antes se reunió con Aznar en el Hotel Ritz Carlton y le tiró flores ante los periodistas, remata: “Sí. Es increíble como las personas importantes están aprisionadas por las muletillas”. ¿Y Boston?