miércoles, 31 de mayo de 2006

Protagonistas secundarios



Quién iba a pensar que volveríamos a ver hoy la misma imagen del documental "Actores Secundarios" en colores. 600 mil estudiantes marcharon ayer en todo el país. Es algo para emocionarse. ¡Viva la revolución de los pingüinos!

Un homenaje a ellos por el gran Mico.








sábado, 27 de mayo de 2006

La sociedad de Danús y Enríquez-Ominami

Al más puro estilo beduino se pasean por el norte de África el cineasta y diputado PS Marco Enríquez-Ominami y el dueño de la productora Broadeyes, Rodrigo Danús. Ambos están desde hace algunos días en Argelia, invitados por dirigentes del Frente Polisario, la autoridad de la hasta ahora no reconocida República Árabe Saharaui, al sur de Marruecos. La visita del parlamentario díscolo y el empresario fue gestionada en Chile por el socialista Esteban Silva, asesor del ex Presidente peruano Alejandro Toledo y que ahora preside la Asociación Chilena de Amistad con el Pueblo Saharaui, entidad que busca que nuestro país reconozca diplomáticamente a la que fuera colonia española. Silva ha promovido contactos entre el Polisario y otros congresistas locales, como el senador Alejandro Navarro, y también con el mundo empresarial, razón por la cual Enríquez-Ominami propuso al hombre detrás de “SQP” que lo acompañara en el viaje.

Otro motivo de la expedición sería buscar locaciones para realizar proyectos audiovisuales conjuntos entre Broadeyes y la productora del diputado, Rivas y Rivas. Hace algunas semanas, el parlamentario y realizador del documental “Los héroes están fatigados” –que critica la transformación de los líderes de la izquierda de los ’70 en empresarios, políticos y consultores– viajó a Estados Unidos junto a la editora periodística de “SQP”, Natalia Freire, para evaluar programas de TV (con la idea de comprar algunos formatos para realizarlos en Chile), lo que generó una serie de especulaciones en el mundo televisivo. En la propia compañía de Danús, incluso se habla de una posible fusión de ambas productoras, aunque Enríquez-Ominami lo desmiente. El parlamentario por Quillota y marido de Karen Doggenweiler asegura que eso no está en sus planes, aunque admite que está explorando la posibilidad de hacer algún proyecto junto a su nuevo amigo, que en sus tiempos como alumno de la Universidad de Chile fue líder del movimiento ultraderechista G-51.

viernes, 26 de mayo de 2006

¡Tienen que visitar esto!






Después de un año de trabajo los periodistas Jorge Leiva, Iñigo Díaz, Marisol García, David Ponce, Cristóbal Peña, Gabriela Bade, Paulina Cabanillas, Carlos Costas, Ana María Hurtado y Alejandra Lazo acaban de lanzar Músicapopular.cl, la primera enciclopedia on line de música chilena.

Son ¡600! biografías de músicos y grupos nacionales, escritas con cariño, profundidad y un cuidado en los detalles que como lector uno nota y agradece, a este grupo de periodistas que le robaron horas al sueño, la familia y al trabajo que paga las cuentas para dar a luz el proyecto.

Las microhistorias que habitan Musicapopular.cl constituyen en su conjunto un relato del pasado y presente del cancionero nacional de los últimos 80 años, financiado en lo básico por los Fondos del Libro y la Música, que incluye discografía de los artistas, los períodos en que estuvieron o están vigentes, nombre completo de los integrantes de cada agrupación, los sellos que han dado vida a la industria discográfica y los libros y ensayos sobre música chilena que se han editado.

La única iniciativa previa de este tipo, que yo recuerde en Chile, es ElCarrete.cl (All Music Guide, la más obvia referencia, tiene dimensiones no comparables). Pero a diferencia de ElCarrete.cl, Músicapopular.cl tiene el mérito de ir más allá del rock y abarcar con humildad y una perspectiva generosa en atributos, un registro desprejuiciado de géneros y grupos musicales, que van desde la Orquesta Huambaly hasta The Ganjas, pasando por todo lo que hay entremedio.

La enciclopedia tiene licencia Creative Commons para uso no comercial citando la fuente y puede ser disfrutada desde ya por la dama, el varón y el niño del hogar. Aplauso aparte para el diseño limpio y accesible de Cristián Ordóñez (y un pequeño babeo personal al ver que Rock & Rejas, el disco que produje y edité, está incluido entre los trabajos de tantas estrellas rutilantes).

domingo, 14 de mayo de 2006

Entrevista / Sivak-Evo

Martín Sivak, el periodista que mejor conoce al presidente de Bolivia
“EVO NO ES UNA MARIONETA DE CHÁVEZ”

Con la experiencia de haberlo entrevistado varias veces a lo largo de su meteórica carrera, Sivak habla de la personalidad del Mandatario boliviano, de su relación con Hugo Chávez y Fidel Castro y da claves para entender su decisión de nacionalizar los hidrocarburos. “Evo está tocando intereses muy pesados”, dice.

Por Miguel Paz / La Nación Domingo (14 de mayo de 2006)


-¿Quieres ser mi embajador en Buenos Aires? –le preguntó Evo Morales de improviso al periodista Martín Sivak, en caso de que lo eligieran Presidente el 2002.
–Pero Evo, soy argentino y la Constitución no permite...
–Hermanito -lo paró Morales-, las reglas están para cambiarlas.

El inusual diálogo, registrado en un perfil de Evo escrito por Sivak, se dio frente a la puerta de la Embajada de Estados Unidos en La Paz, donde el reportero y el dirigente cocalero concluían una entrevista para un documental de la BBC sobre Evo y Hugo Chávez.

–Fue medio en chiste, pero me parece que tenía un significado, eso de romper con las reglas –dice Sivak.

La anécdota “diplomática” es una de varias que acopia el periodista con Evo Morales desde que lo entrevistó por primera vez en el invierno de 1995, en una conferencia sobre neoliberalismo en la Universidad de Buenos Aires. Evo, mezclado entre los invitados sin que nadie le diera pelota, se frotaba las manos para aplacar el frío, mientras la izquierda reunida allí hablaba de los zapatistas y el subcomandante Marcos.

Diez años después, casi nadie recuerda a Marcos. Y toda la región habla de Evo y su anuncio de nacionalizar los hidrocarburos.

–Las cosas que están pasando en Bolivia son quiebres en la historia muy significativos –resume Sivak al teléfono desde Londres, donde realiza un postgrado en la London School of Economics.

–Pensá que la revolución del ’52 tenía como banderas de lucha la nacionalización de las minas, la reforma agraria y el voto universal. Y Evo, en cien días, decidió la nacionalización de los hidrocarburos, la profundización de esa reforma agraria que nunca se concretó y una Asamblea Constituyente que busca una refundación del país. Son cosas muy pesadas hechas en poco tiempo. Por eso cuando el vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Lineros, dice “revolución democrática” hay que tomarlo en serio. No es un eslogan de campaña.

–¿Qué costos internos tendrán sus medidas?
–Esas medidas no son gratis. La elite cruceña no va a decir: bueno, discutamos en una mesa cómo vamos a redistribuir la tierra. No va a ser así. Es la elite económicamente más poderosa de Bolivia y va a pasar mucho dinero para presionar. Evo Morales está tocando intereses muy pesados.

–¿Se abrirá a negociar con las compañías extranjeras?
–Evo no es un radical que no negocia. Si lees el decreto de los hidrocarburos, a las empresas les está diciendo desde una posición de fuerza: tenemos 180 días para negociar. Está clara su voluntad de cumplir su promesa de campaña; pero conociendo su estilo, él se va a sentar a hablar con las empresas.

–¿Cuál crees que será su actitud con Chile?
–Supongo que con Chile es más o menos lo mismo. En el manual básico de la política boliviana está claro que el Presidente que consiga la salida al mar se va a quedar en palacio por muchos años. Y Evo sabe que cualquier salida al mar tendrá que ser negociada.

LA RELACIÓN CON CHÁVEZ

Otra anécdota. Evo Morales y Hugo Chávez se conocieron en agosto de 2002, a pocas horas de la derrota del boliviano a manos de Gonzalo Sánchez de Lozada. El encuentro quedó registrado en un documental de la BBC. Sivak lo recuerda: "Chávez le habló de la Biblia y le repitió: “Paciencia, paciencia. Para hacer una revolución hace falta paciencia”, en un tono paternalista. Chávez se equivocó. Paciencia no son tres años. Y Evo, tres años después estaba ganando las elecciones".

–¿Cuánta influencia tiene Chávez sobre Morales?
–Evo no es una marioneta de Chávez. Es cierto que hay una alianza política de Bolivia con Venezuela, pero una de las principales razones es que Estados Unidos, desde el día que asumió Evo Morales, está mostrando distintos niveles de presión sobre su Gobierno, como reducirle la ayuda antidroga. Evo no tiene el nivel de confrontación que tiene Chávez.

–¿Cómo ves la relación La Habana-Caracas-La Paz?
–Puede ser que en algunos temas tengan coincidencias. Pero no transformaría ni la nacionalización ni la reforma agraria en una especie de guión dictado en La Habana y Caracas. Sí, está claro que Evo Morales siente una enorme afinidad ideológica con Chávez y hasta algún punto con Fidel Castro. En ningún momento lo ocultó.

–¿Esa cercanía cuánto tiene de afinidad personal y cuánto de política?
–Evo, a mi gusto, tiene excesiva admiración por ciertos líderes. En los ’80, Lula era el líder político que Evo admiraba. También fue Fidel Castro y ahora es Chávez. Pero eso no implica que Bolivia repita los modelos de Venezuela o Cuba. Aparte, hay diferencias muy claras. A Evo Morales, por ejemplo, no lo pueden acusar de ser Gobierno de régimen de partido único.

–¿Se subestima a Morales?
–Es una actitud entre paternalista y despectiva sobre Bolivia. Eso se vio bastante en lo de la nacionalización de los hidrocarburos y en la reforma agraria. Muchos quisieran, como lo pide Andrés Oppenheimer, que Evo se alinee con la izquierda “responsable” de Chile y Brasil, que es lo que quieren los sectores liberales: que Evo sea un ejemplo del Fondo Monetario, del Banco Mundial, como es Chile. Y, evidentemente, Evo Morales mostró la decisión de no ir en esa dirección.

domingo, 7 de mayo de 2006

Articulo / Anarquistas


Laresurrección de los grupos anarquistas y libertarios
SANTIAGO REBELDE

Los desmanes del Día del Trabajador pusieron en el tapete el resurgimiento de los antisistema. Quiénes son, dónde están, cómo actúan, a qué filosofía responden, son parte de la incógnita sobre un segmento juvenil disconforme con la sociedad. Sus proclamas versan sobre estos temas. A continuación una radiografía del estallido y la nueva articulación del movimiento "anarco". Ojo. Estuvimos con ellos.

Por Miguel Paz y Javier Rebolledo / La Nación Domingo (7 de mayo de 2006)


Diez de la mañana del 1 de mayo. Banderas negras y rojinegras con la característica letra “A” del anarquismo cortan el horizonte de un soleado Día del Trabajador. Diversos grupos vocean repetidamente “obrero, entiende, la CUT no se vende”, y marchan por la Alameda en dirección oriente, hacia el acto organizado por la CUT en Portugal, frente a la casa central de la Universidad Católica.

Los anarquistas no eran los únicos, pero sí fueron los que dieron el piedrazo inicial de un día de furia, pese a los esfuerzos de otros asistentes a la marcha que intentaron detenerlos. Más adelante marchaban miles de manifestantes llegados de distintos puntos de la capital.

La jornada arrojó un saldo de 51 detenidos por daños a la propiedad pública y privada; dos más por robo, y 19 carabineros heridos con lesiones de menor consideración. A ellos se sumaron una periodista que recibió una pedrada en la cabeza, un fotógrafo de Associated Press herido por un ladrillazo en un ojo y otro de “LUN”, lesionado también en la cabeza.

Los primeros peñascazos volaron a media cuadra de La Moneda, poco después de las once de la mañana. A esa hora ni siquiera había empezado la ceremonia de la CUT. El discurso del presidente de la multisindical, Arturo Martínez, sobre la Ley de Subcontratación, estuvo a punto de irse al tacho.

Los proyectiles fueron a dar contra el Ministerio de Educación y el local aledaño de Burger King. Eran jóvenes encapuchados. El estallido había comenzado. Más allá, en San Isidro, los incidentes concluyeron con un local de Lápiz López y una sucursal del Banco Santander Santiago destruidos y saqueados. El resto es historia conocida.

CABEZAS DE POLERA

Aquel “día de entrenamiento” también dejó otro legado: la reaparición masiva de siglas y nombres que no dicen mucho para el chileno medio, pero que para el mundo subterráneo de la izquierda extraparlamentaria tienen significado (Bloque Anarquista, Hip Hop Activistas, CRA, OCL, FEL, Red Anarquista del Sur, Clase contra Clase, Guachunei).

No por nada, en el portal de información alternativa Indymedia Santiago, uno de los anarquistas que participó en los hechos de violencia concluyó su reporte de la batalla así: “Hace muchísimos años que un 1 de Mayo no estaba tan cargado del verdadero sentido de esta fecha: lucha contra el capital”.

La bandera rojinegra ganó rating mediático y los anarquistas volvieron a estar en boca de todos, levantando la pregunta de quiénes son, dónde están, y si el movimiento anarquista en Chile está de vuelta.

Algunos miembros de los grupos mencionados aceptaron hablar con LND. Desmintieron su participación en los disturbios del Día del Trabajador. A pesar de que justifican el uso de la violencia y ese día las siglas de sus organizaciones aparecieron en múltiples banderas y quedaron registradas en rayados callejeros.

Muchos comparten los principios básicos del ideario anarquista de la horizontalidad en las relaciones, la democracia directa en la toma de decisiones en asambleas, la autonomía individual y la autogestión (aspectos medulares de la ideología de la bandera rojinegra, surgida al alero de los escritos de Proudhon, Bakunin y Kropotkin). Sin embargo, en su interior mezclan distintas influencias políticas y sociales.

Adentrarse en el universo ácrata es como subir la torre de Babel. Hay desde anarco-ecologistas, feministas radicales y objetores de conciencia del servicio militar, anarco-sindicalistas, comunistas libertarios, fanáticos del piedrazo y la violencia callejera, hasta sesudos teóricos, ratones de biblioteca y músicos anarco-punk vegetarianos, preocupados de la liberación animal.

Un ejemplo es el colectivo Fuerza Antifascista (FAZ), que concentra anarquistas y antisistémicos de otras corrientes. Juan, uno de sus integrantes, estuvo en los actos del 1 de mayo y habló con LND. Asegura que la FAZ no participó en los actos de violencia, pero justifica las acciones en contra del Banco Santander Santiago o el Burger King, “porque se trata de símbolos de la cultura imperialista que nos oprime”. También fundamenta la violencia en contra de carabineros porque, asegura, son ellos quienes la propician.

Otra vertiente es la del Frente de Estudiantes Libertarios (FEL). Agrupa a anarquistas, marxistas y libertarios. Su punto de encuentro es el anticapitalismo. Está compuesto por cerca de 150 estudiantes universitarios y secundarios, con presencia en Arica, Valparaíso, Quilpué, Santiago, Concepción y Osorno. En este momento, dicen que su tarea “está en la creación de un movimiento estudiantil fuerte, con orientaciones revolucionarias”. El FEL es uno de los grupos que fue sindicado por Chilevisión y TVN entre los organizadores de los disturbios del 1 de mayo. Ellos lo niegan categóricamente.

La Organización Comunista Libertaria (OCL) recoge la experiencia de los anarquistas de la guerra civil española y de los anarquistas rusos en el exilio. Surgió de las cenizas del CUAC (Congreso de Unificación Anarco Comunista), que se disolvió por diferencias entre tendencias internas; la OCL está inserta en organizaciones de base del Valparaíso, Santiago y la VIII Región. Su trabajo está en la calle. Así lo definieron en un cuestionario que respondieron por correo electrónico.

Respecto a la violencia del 1 de mayo destacan que se debe a la opresión que sufre una generación que, en la estructura actual del mundo, no encuentra un lugar. Sus lienzos fueron vistos en el acto de la CUT, pero ellos también se desmarcan de los desmanes: “Hace rato que no vamos a estos actos, porque no reflejan los intereses de los trabajadores, sino los de los empresarios. Además, preferimos conmemorar el Día de los Trabajadores en los espacios en donde estamos construyendo”.

Otros grupos reconocibles son Clase contra Clase, trotskistas que mantienen un subgrupo universitario, llamado Las Armas de la Crítica. Tienen más arrastre entre los estudiantes, porque “los viejos están muy desprestigiados”, explica un militante de un colectivo del Pedagógico. También están el Frente Antifascista, el Bloque Anarquista, la Red Anarquista del Sur, Colectivo Estudiantil Andamios, los antiservicio militar Chorizos Insumisos y Ni Casco ni Uniforme; y el Guachunei, agrupación que resurgió hace poco, con su clásico grito de guerra: “Sin Dios ni ley, ¡avanza el Guachunei!”.

En la jungla universitaria también pululan el Frente de Estudiantes Revolucionarios, la Coordinadora Revolucionaria y el Motor Rebelde, más dados al encapuchamiento en las fechas rituales.

Todos defienden el saqueo como un símbolo de “acción en contra del capitalismo” y asumen sin problemas el uso de la violencia con fines políticos.

Desde la vereda de los teóricos del anarquismo, la principal crítica que le hacen a estos grupos no es el uso de la violencia, sino que no esté apareada con propuestas concretas. El periodista e investigador del anarquismo Andrés Pérez, si bien comparte el diagnóstico de OCL, sobre el origen de la violencia, no adhiere a ella sin objetivos claros. Para él, que los disturbios se produzcan en fechas simbólicas, como el 29 de marzo, Día del Joven Combatiente, y el 1 de mayo, no es más que una demostración de que estos grupos están insertos en el sistema y replican la lógica de las efemérides.

En la misma línea de Pérez, el sociólogo Felipe Tombolini dice que estos grupos aún no superan la fase del disturbio. Otro estudioso lo ejemplifica así: “Si el saqueo de Lápiz López hubiese sido para recuperar lápices, cuadernos y libros para después entregarlos en una población, con toda una campaña publicitaria y de prensa, va y pase. Pero no fue así”.

Otros, como Roberto Torres, del Instituto de Estudios Anarquistas (IEA), dicen que más que actos de anarquistas lo visto en el 1 de mayo “pareció un desahogo social de distintos grupos”.

Es entendible, asegura. Debería ser casi normal que los jóvenes estallen en un país con uno de los peores índices de igualdad en la distribución de la riqueza y donde el acceso a buena educación y empleo están marcados por la cuna.

CASAS OKUPA


Un alto miembro de una organización de izquierda destaca que actualmente los grupos anarquistas están mejor organizados.

No sólo viven hoy de palos y piedrazos para el Día del Trabajador. Los de la bandera rojinegra también participan en federaciones de estudiantes universitarios y centros de alumnos, defendiendo sus reivindicaciones educacionales y el acceso universal a la educación superior.

Ejemplos de esto son el FEL y la OCL. Esta última organización participa en comités de allegados y organizaciones sociales de sectores poblacionales.

Dentro del ideario ácrata destaca el trabajo que efectúan en centros culturales, casas okupa y, en general, en espacios públicos, ya sea canchas de fútbol o plazas, donde montan ferias de revistas, hacen trueques, promueven música de contenido social, venden comida y montan foros de discusión. El Parque Forestal, detrás del MAC, es un punto de encuentro regular.

En los centros culturales 771, en calle San Francisco, y Manuel Rojas, en el barrio Yungay, se llevan a cabo talleres literarios, serigrafía y teatro abiertos a los vecinos. Son lugares de discusión de ideas y de frecuentes tocatas de agrupaciones afines, como Malgobierno, Marcel Duchamp, Red Hip Hop Activista, Faltan Moneys, Monjas en Escabeche, Curasbún, Punkoria y muchos más de una larga lista de grupos.

Las casas okupa cumplen un rol similar. Éstas son inmuebles deshabitados que han sido tomados y recuperados por jóvenes como vivienda y para organizar actividades culturales. Un ícono okupa fue La Marraqueta. Esta antigua panadería derruida cobró vida y despertó la simpatía de los habitantes del sector de Vicuña Mackenna con Agrícola, debido a las múltiples actividades que realizaban para los niños y a la ayuda solidaria que los punks prestaban a sus vecinos. Actualmente, las okupas Zacco y Vanzetti, en calle Santo Domingo, y la CASA, al inicio de Independencia, continúan la tradición de La Marraqueta.

MOTÍN EN LA SALA

En los espacios universitarios es donde más ha resurgido un anarquismo teórico que coquetea con el socialismo libertario y otros afluentes más contemporáneos.

En el Arcis y las universidades Bolivariana y de Los Lagos, Óscar Ortiz, quien fuera secretario privado y discípulo de Clotario Blest, realiza talleres sobre anarquismo, desde 1992.

A su trabajo se agrega el del IEA, y las publicaciones de Ediciones Espíritu Libertario, que edita autores como Noam Chomsky. El IEA acaba de lanzar la convocatoria de un coloquio de “Historia del anarquismo en Chile”, que se realizará en Santiago en enero próximo, para conmemorar los 100 años de la matanza de la Escuela de Santa María de Iquique.

Uno de sus hitos fue la organización de la visita a Chile el año pasado del sicoanalista Eduardo Colombo, hecho que marcó al movimiento. Colombo, referente contemporáneo de la filosofía ácrata, realizó talleres y charlas en actividades a tablero vuelto en las universidades de Concepción, Arcis y Chile.

El IEA busca “contribuir a despejar al ideario anarquista de las tergiversaciones de que ha sido objeto”, y propugna la reflexión teórica para vincularla a la práctica de los grupos anarquistas.

¿MOVIMIENTO O GRUPOS?

A diferencia de los jóvenes que hablaron para este reportaje, Torres es lo que denominaríamos un “viejo crack” del anarquismo. Tiene 52 años de edad y lleva 33 ligado a esta filosofía. Su linaje es –casi literalmente– negro puro. Su abuelo y padre fueron actores del fuerte movimiento anarco-sindicalista de principios y mediados del siglo XX. Le traspasaron los ideales libertarios, casi como quien transfiere un secreto familiar.

Él no cree que haya un “movimiento anarquista”. El historiador Ortiz también reniega de la denominación. Argumenta que ello se debe a que los “grupos anarquistas son incapaces de ponerse de acuerdo en cosas mínimas; cunden el personalismo y los inquisidores, más preocupados de acusarse los unos a los otros que de construir un movimiento unitario”.

“Los anarcos de hoy”, dice, “son hijos de la democracia. Piden muchos derechos pero son incapaces de comprometerse con los deberes, siendo que el anarquismo es la responsabilidad máxima”.

Muchos de los consultados coinciden que, con altibajos, la ideología está creciendo en toda Latinoamérica. Señalan que en Chile las manifestaciones indígenas de rechazo a la conmemoración de los 500 años del descubrimiento de América fueron un hito para el crecimiento del anarquismo nacional. “Se marcó presencia autónoma, una estética y un discurso”, explica Andrés Pérez, quien junto a Felipe del Solar escribió “Anarquistas: presencia libertaria, 1970-2000”, una investigación histórica que saldrá editada por Lom.

APRIETEN LOS HUEVOS


Uno de los puntos en común de la mayoría de los grupos anarquistas es su preocupación por la seguridad de sus integrantes. Los rostros en las fotos que suben a Internet están borrados. Entre ellos usan “chapas” o seudónimos y cuando realizan manifestaciones públicas se cubren el rostro.

Esta es una característica heredada de las prácticas “clandestinas” de las organizaciones de izquierda de los ’80 que no se condice con los tiempos, asegura Torres. “Hay cierta mística con el asunto conspirativo”, reconoce. “Pero también hay otros que funcionan abiertamente”.

¿Y por qué no hacerlo? Si basta con darse una vuelta de 30 minutos por los foros y páginas web anarquistas en Internet para hacerse un mapa virtual del “who is who” de la bandera negra y roja.

El subsecretario del Interior, Felipe Harboe, sostiene que en las manifestaciones violentas hay gente que se repite. Asegura que “las investigaciones sobre estos grupos ya están en marcha”.

Algunos estudiantes que integran grupos rojinegros temen la posibilidad de que se ordene la infiltración de agentes encubiertos en las universidades más conflictivas. Para ser llevada a cabo, la medida tendría que contar con la autorización de un juez de garantía y con el visto bueno del rector de cada casa de estudios. No es broma, porque, “guste o no, estos grupos organizados de hoy son el caldo de cultivo de donde saldrán mañana otros grupos más y mejor organizados”, advierte nuestro entrevistado de la organización de izquierda dura, con una sonrisa entre los labios.

miércoles, 3 de mayo de 2006

Artículo / Publicos que pasan al mundo privado






















Los que transitan del mundo público al empresarial... y viceversa
LA ÚLTIMA TENTACIÓN


Algunos llegaron al Estado para regular un sector y ahora trabajan para sus ex regulados. Otros pasaron del Ejecutivo a las empresas estatales y de allí saltaron a empresas propias o a las de otros. Y también están los que entran al Gobierno directamente del sector privado. En plena polémica en la DC por el ingreso de Ximena Rincón a Provida y de la discusión de la ley de lobby en el Senado, presentamos el “quién es quién” de los que circulan por la “puerta giratoria”.

Por Miguel Paz / La Nación Domingo (30 de abril de 2006)


Ardió Troya la pasada semana. Al ingreso de Jaime Estévez al directorio de Endesa; de Ricardo Solari a la empresa operadora del Transantiago, Alsacia; de Jorge Rodríguez Grossi a la junta directiva de Chiletabacos, se agregó la incorporación de la ex superintendenta de Seguridad Social, Ximena Rincón, y del ex senador José Antonio Viera-Gallo al directorio de BBVA-Provida, la AFP más grande de Chile, la misma que hace unas semanas propuso elevar la edad de jubilación de las mujeres a 65 años (a instancias de Joaquín Vial, ex director de Presupuestos de Frei, hoy jefe del departamento de estudios de Provida).

Fue la gota que rebasó el vaso en los partidos de la Concertación. En medio de elecciones internas en el PS, el PPD y la DC (los democratacristianos eligen hoy precisamente a su nueva directiva), la cosa pasó a mayores y la primera víctima del fuego cruzado fue Rincón, militante de la falange, fuertemente criticada por su correligionaria Alejandra Sepúlveda. “No es adecuado ni bueno que gente que estuvo en cargos importantes en el Gobierno se pase a la vereda de enfrente; de defender los intereses de la gente, a los de los accionistas. Menos aún con el grado de información y vínculos que posee”, dijo la diputada, apuntando a la yugular de la abogada y ex intendenta de Santiago.

Por contagio, a la “opinología” política le bajó la preocupación por el eventual “tráfico de influencias” y “conflicto de interés” que podría significar la reconversión de altos funcionarios públicos en ejecutivos top del mundo privado. Algo no regulado al detalle, exceptuando la inhabilidad de seis meses que un funcionario público debe respetar antes de dar el salto a una empresa del sector que atendía. De ahí se destapó la caja de Pandora: el ir y venir de ex ministros, subsecretarios, superintendentes y gerentes de empresas públicas al club de los privados y viceversa.

A raíz del renovado interés de la opinión pública, hurgamos en los archivos de la cosa pública y desempolvamos currículos viejos y otros no tanto. Así, como dijo Jack el destripador, vamos por partes.

DE UN RINCÓN A OTRO

La ex intendenta y ex superintendenta de Seguridad Social, Ximena Rincón, aspiró a varios cargos en el nuevo Gobierno. Ahora pertenece al directorio de la AFP Provida.

Cuando el gabinete en pleno juró el 11 de marzo y el nombre de Ximena Rincón no sonó en ninguna subsecretaría ni superintendencia, la abogada confirmó su exclusión de los poderes del Estado. Por eso giró su vista al mundo privado y señaló el 26 de marzo: “Estoy en el mercado”. El anuncio iba dirigido a todos los interesados en contar con su experiencia en el sector público, como vicepresidenta ejecutiva de Prodemu, en el Gobierno de Frei, y como superintendenta de Seguridad Social, en el primer período de Lagos. El aviso de utilidad pública surtió efecto con la invitación de Provida.

Lo anecdótico de la entrevista concedida a “La Tercera”, donde Rincón “pasó el aviso”, es el lugar donde recibió al matutino: la oficina, ubicada en el cuarto piso de un vetusto edificio de calle Namur 51, frente al incendiado centro de convenciones Diego Portales, que pertenece a ITS Chile Sistemas Inteligentes y es un buen ejemplo de la relación entre lo público y lo privado. Allí se refugió el marido de Rincón, el diputado DC Juan Carlos Latorre, tras dejar el cargo de subsecretario de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones. ITS Chile es una corporación que realiza consultorías y se dedica a proveer sistemas de control de semáforos y tecnología de control de vehículos inteligentes. Entre sus socios –clientes que pagan por pertenecer al consorcio– están la Unidad Operativa de Control de Tránsito de Santiago (Sectra), Metro de Santiago, Vialidad y las concesionarias Autopista Central y Autopista Vespucio Sur.

En su currículo de la Cámara de Diputados, Latorre detalla que asumió la presidencia de la corporación ITS Chile el año 2001 y que “desde allí ha incentivado la alianza público-privada para el desarrollo y aplicación de tecnologías avanzadas de información, comunicación y control para mejorar la movilidad de personas, medios y mercancías en las infraestructuras varias existentes”.En la misma oficina de Namur, a mediados del año pasado, se hacían, además, intensas reuniones de coordinación y preproducción de la Love Parade de Santiago, la versión chilena del carnaval callejero de música electrónica creado en Berlín, producida -entre otros- por los dos hijos de Latorre. Ahí se discutieron los detalles del evento que congregó a más de 120 mil personas el pasado mes de enero.

PUERTA GIRATORIA

Después de no haber sido considerado en el gabinete, Ricardo Solari rechazó la jefatura del BancoEstado, por considerarla –aseguraron en el PS– un premio de consuelo. No opinaron lo mismo otros rostros del Gobierno de Lagos. El ex ministro de Hacienda Nicolás Eyzaguirre, el otrora director de Fonasa Álvaro Erazo y el ex titular de Interior y presidente de TVN, Francisco Vidal, así como el ex senador de la X Región Sergio Páez, se sumaron al directorio del banco estatal. Asimismo, esta semana se confirmó la llegada a Inversiones Aguas Metropolitana (la matriz de Aguas Andinas) de Jaime Ravinet, ex secretario de Estado de Vivienda y también de Defensa.

Solari prefirió aceptar la invitación de la colombiana Alsacia para formar parte de su directorio. La decisión de la principal operadora del Transantiago buscó, según los otros concesionarios, reforzar su posición ante el Gobierno, después de la dura misiva enviada a Jaime Estévez, entonces ministro de Obras Públicas, acusándolo de dejar al Transantiago en “una profunda crisis”.

El caso de Estévez es emblemático. Sucumbió primero a las voces de sirena de los privados y luego a las del sector público. Ahora vuelve al mundo empresarial: al directorio de Endesa. La hidroeléctrica es famosa por sus continuos conflictos con otros sectores productivos, como los salmoneros de Aysén y los mapuches del alto Biobío.

Estévez fue diputado del PS. De ahí saltó a la mesa directiva de Provida (entonces de propiedad del grupo Saieh). Prosiguió su carrera a la cabeza del BancoEstado. Mientras estuvo en la entidad financiera, fue duramente criticado por miembros de su partido y otros personeros de la Concertación que no miraron con buenos ojos que la entidad –nacida para apoyar a las microempresas y fomentar el ahorro de los ciudadanos de menores recursos– le prestara 130 millones de dólares al grupo Luksic para adquirir el control del Banco de Chile.

Otro habitué de la puerta giratoria es Jorge Rodríguez Grossi. Junto con asumir la dirección de la Escuela de Economía de la Universidad Alberto Hurtado y realizar proyectos para el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), fue fichado el lunes pasado por Chiletabacos. Se integró así al poderoso directorio de “fácticos”, compuesto por Carlos Cáceres, Roberto Guerrero del Río y Carlos Hurtado Ruiz-Tagle.

Cuando Rodríguez Grossi asumió como ministro de Economía el 2001, fue blanco de las críticas de los sectores ambientalistas y del entonces diputado Guido Girardi por su “background” como gerente de Guacolda. Veían en el ingeniero comercial a alguien demasiado vinculado con los intereses de la eléctrica, ya que durante la crisis energética había defendido el uso del petcoke. Por eso Girardi dijo que nombrar a Rodríguez en Economía era como “poner al gato a cuidar la carnicería”.

Hoy, alejado del molesto cacareo de los verdes, el ex ministro participará de las reuniones de directorio en el edificio de El Bosque donde Chiletabacos tiene su cuartel general. En las juntas deberá enfrentar el giro de la tabacalera después del endurecimiento de la Ley del Tabaco, en marzo pasado.

Otro ex ministro y ex director de Chiletabacos es el ingeniero civil cercano a la DC Alberto Etchegaray Aubry. Calificado como un “hombre transversal”, dirigió la cartera de Vivienda y Urbanismo en el Gobierno de Aylwin y presidió la Fundación para la Superación de la Pobreza. Debido a su cercanía con la Iglesia Católica, fue artífice de la visita del Papa Juan Pablo II a Chile y una pieza clave en la canonización del Padre Hurtado. Gracias a su personalidad afable, su llegada a diversos sectores y su perfil técnico-político, fue vicepresidente de Esval y del Banco del Desarrollo.

Luego, el grupo Angelini lo fichó para el directorio de Forestal Arauco, para más tarde promoverlo a la presidencia de Celulosa Arauco el 4 de enero del año pasado, en plena crisis de la planta en Valdivia. Al asumir el cargo se le abrió un flanco insospechado: su vínculo con Paulina Saball, directora de la Conama, su antigua jefa de gabinete en el Minvu.

Durante la batalla ambiental, sumado el conflicto de la planta Nueva Aldea en el río Itata, el grupo Angelini contó con la asesoría en imagen y manejo de comunicación de crisis de la empresa de Eugenio Tironi.

De este sociólogo y ex director de Comunicación y Cultura del Gobierno de Aylwin y su relación con las esferas privada y pública, se podrían escribir tratados. A diferencia de Enrique Correa, lobbysta confeso, Tironi lo niega públicamente. Asegura no tener “nada que ocultar”.

La lista de sus clientes es larga. Su veta política se ha traducido en asesorías al ex Presidente Lagos, a empresas como Corfo y BancoEstado. En el ámbito privado, sólo por nombrar algunos dispuestos a pagar el “fee” de Tironi se encuentran, además de Celco, la papelera multinacional Carter Holt Harvey, Gas Andes, y Endesa, donde ahora podrá toparse con su ex correligionario del Mapu Jaime Estévez.

REGULADOR REGULADO

Al consultar por nombres emblemáticos de la transición de la función pública a la privada, hay uno que se repite. El de Julio Bustamante Jeraldo. Fue superintendente de AFP por casi diez años, período en que ejerció también como presidente de la Comisión Clasificadora de Riesgo. Hoy es socio de ICR Clasificadora de Riesgos, una consultora presidida por el ex superintendente de Valores y Seguros Álvaro Clarke, quien registra además cinco años de experiencia como asesor de Hacienda en materias de privatizaciones, mercado de capitales, pensiones y seguros. Entre ambos tienen currículo de sobra para asesorar fondos de pensiones.

El año 2000, Bustamante se retiró de la Superintendencia de AFP. A poco andar se incorporó como socio minoritario del holding Inverlink de Eduardo Monasterio, junto a Álvaro García, recién retirado de la Secretaría General de la Presidencia.

De regulador de los fondos de pensiones, Bustamante pasó a ser director de la AFP Magíster y miembro de los directorios de la Isapre Vidaplena y de Clínica Las Lilas. El ex ministro de Economía de Frei, por su parte, se convirtió en presidente de Le Mans Seguros de Vida. Ambos en representación de Inverlink.

Siendo aún parte del gabinete de Lagos, el padre de García fue uno de los protagonistas del escándalo por las indemnizaciones a ejecutivos de empresa públicas. Álvaro García (padre) recibió casi 172 millones de pesos por cinco años en la gerencia general de ENAP. Él, junto a otros, como el ex subsecretario del Trabajo de la administración Aylwin, Eduardo Loyola Osorio, se negaron a devolver las platas, por considerar que el pago había sido justo. Loyola, abogado socialista forjado a fines de los ’60 en la Universidad de Concepción, pasó de defender a los sindicatos de trabajadores del cobre durante la dictadura a subsecretario. De ahí emigró a la jefatura de recursos humanos de Codelco, para terminar en la gerencia general del Consejo Minero, desde donde defendió a la agrupación empresarial del pago del royalty.

LA LEY

En todos los casos mencionados no se han detectado irregularidades. Pero la reiteración de nombres causa preocupación en la opinión pública. Por ello, la aprobación del proyecto de la ley del lobby, que esta semana se vuelve a discutir en el Senado, vendría a subsanar al menos esta parte del negocio, definido como “la actividad, remunerada o no, que tiene por objeto promover, defender o representar cualquier interés individual, sectorial o institucional ante los responsables de la administración del Estado y el Congreso Nacional”. Si bien el proyecto busca regular y transparentar el sector, creando un registro público y nacional de lobbystas y dictamina sanciones en dinero o suspensión y eliminación del registro, no contempla el espinudo tema de los “conflictos de interés” y el “tráfico de influencias”.

De aprobarse, la ley pondría reglas de juego claras y transparentaría una práctica que aún permanece en una zona gris, obviada por empresas que se definen así mismas como de “comunicación estratégica”. Entre las más notorias están Extend, de las hijas de Belisario Velasco; Tironi y Asociados; Hill & Knowlton Captiva, dirigida por la ex generalísima de de Joaquín Lavín, María Cristina Bitar; Centro Editor Dos, de la periodista Gloria Stanley, y transnacionales como Burson Marsteller.

La ley también sacaría a la pizarra a prestigiosos bufetes de abogados, como Allamand & Schaulsohn, y a un grupo importante de juristas y profesionales de otros sectores que ejercen el lobby bajo condiciones de anonimato relativo.

En la discusión en el Congreso, casos como el de Jack Abramoff, un conspicuo lobbysta del Congreso de Estados Unidos involucrado en un escándalo criminal de cuello blanco, han sido una luz de alerta para las indicaciones que incluirá el Senado al proyecto.

El tema candente de la semana pasada, con la incorporación de Viera-Gallo y Rincón a Provida y el anuncio de otros ex funcionarios públicos, como Javier Etcheverry y Carlo Mladinic, de pasar al sector privado, volvió a poner en el tapete el debate sobre cuán largo debe ser el período de inhabilidad de quienes saltan del ámbito público al empresarial.

La legislación vigente no prohíbe que altos cargos públicos se “reconviertan” en ejecutivos de empresas. Sólo contempla seis meses de “congelamiento”. En España o Estados Unidos, la incompatibilidad para asumir un cargo privado en la misma área va de dos a cuatro años.

Por eso, las indicaciones al proyecto de ley del lobby se están centrando en aumentar el tiempo de inhabilidad a dos años. Pero sólo para el caso de los lobbystas. Un senador reconoce que “ha sido el tema más conflictivo” de resolver.

No obstante, la tipificación del tráfico de influencias y del conflicto de intereses como delitos no está contemplada en esta ley, sino que se encuentra como moción en la Cámara de Diputados.

“No hay agua en la piscina para eso”, dice Jorge Burgos, uno de los promotores de la ley de lobby desde la cámara baja, junto al socialista Juan Bustos. “Si quieres establecer prohibiciones muy categóricas, como que los altos cargos del Estado no puedan realizar por dos años actividades privadas relacionadas con el sector en el que trabajaron en el Gobierno, tienes que buscar una alternativa para que la gente tenga pega. De lo contrario, ningún profesional de calidad estará interesado en trabajar para el Estado. ¿Para qué? Si después se queda sin trabajo”.

Puede ser, dirá usted. Pero hay otros, como Ricardo Lagos, que no ven el servicio público como una plataforma laboral. El ex Presidente, en su momento dijo: “Aquí se viene a servir, no a servirse”. ¿Rincón, Solari, Estévez, Rodríguez, Bustamante y tantos otros que no cupieron en estas páginas pensarán lo mismo? No lo sabemos aún. Pero sí lo que opina Viera-Gallo. Léalo en las páginas siguientes.