jueves, 1 de marzo de 2012

Hasta pronto amigos de El Mostrador


Me voy de El Mostrador para dedicarme 100% a Poderopedia.

Corta.

La razón es simple y me golpeó como sólo puede hacerlo la verdad cuando te la dice un amigo que te mira de lado, como diciendo ¨déjate de joder¨: Poderopedia es mi proyecto. Será un aporte al periodismo. Tiene alcance global. Quiero hacerlo más que nada.

Además, no me da el tiempo ni la cabeza para repartirme entre dos frentes. Es un hecho. Real como un jab. Duro como un potro en celo.

Por mucho que yo quisiera que fuese de otra forma -lo paso muy bien en ElMo, quiero mucho a mis compañeros de trabajo y sus risotadas de maldad alegre- no me da el tiempo para seguir reporteando para el diario, trabajando en sus lineamientos digitales, de productos, apoyando en el ámbito comercial, y dirigir Poderopedia con éxito satisfactorio, para todos los involucrados.

Y no se trata de que en El Mostrador no me apoyaran. Muy por el contrario: siempre han sido en extremo comprensivos y generosos, libertarios incluso, con mis obsesiones periodísticas-digitales-punk. Pero no me da. El día tiene 24 horas y hasta hace poco me faltaban 8 horas más como para rendir en Poderopedia y en El Mostrador profesionalmente, a la altura de lo que espero de mi mismo y de los estándares a los que estamos acostumbrados en la organización de noticias más rockera de Chile.

Por eso me voy. Por la puerta ancha. Con despedida y bienvenida. 

Cuando miro hacia atrás veo que he trabajado en muchos lugares. Partí en 1998 con mi propia revista online -un fracaso total en el que aprendí más que en toda la Universidad-, luego conseguí ser aún más feliz y pobre como periodista freelance y productor de múltiples eventos, asistí a la muerte de las puntocom en el 2001, armé un Syndicate de periodismo cuando a nadie le importaba Chile, fui cofundador de una revista impresa, trabajé en una película que jamás se hizo, armé una gira de rock por cárceles de todo el gran Santiago, organicé un festival de animación Flash (QEPD) y hartas fiestas, participé en la creación de una revista especial de hombres de una mag de papel cuché de minas, recibí ofertas de diarios nacionales que me pedían que cerrara mi "conflictivo" blog para sumarme a sus filas, en otros me vetaron, devolví el adelanto de un libro y trabajé con gente que admiro en la extinta La Nación Domingo, entre varias otras cosas.

Es cierto. No se me da el establishment. Ni me importa. Pero sí colaborar en la construcción de medios exitosos y, aunque suene naif, tratar de que el mundo de hoy sea un poquito mejor que el de ayer.

En un escenario medial digital local azotado por algunos gurúes de pacotilla que trafican influencias, mezquindad y falta de inteligencia -hay por suerte excepciones como los grandes Guillermo Culell y José Kusunoki en El Mercurio, Andrés Azócar en La Tercera, Manuel Contreras en Betazeta, Rodrigo Guaiquil en América Economía, Christian Leal en Bío Bío, perdonen si se me escapa alguno- puedo decir con gusto que la hicimos y que el equipo que continúa en El Mostrador la seguirá haciendo.

Hace 4 años, un 1 de marzo como hoy llegué a El Mostrador, convocado por Mirko Macari, con quien había trabajado en La Nación Domingo, para ser reportero y subeditor del diario. Terminamos convertidos en director y subdirector, respectivamente, disfrutando el trabajo, el aprendizaje y criticándonos a morir cada vez que nos equivocamos. Pudimos, por puro gusto, discrepar casi siempre. Para él mi mayor respeto, cuestionamientos y agradecimiento por este viaje alucinante en el cual establecimos una complicidad periodística del ying y yang, como pocas han existido. Gracias Chico, el "rey del titular".

Gracias totales

A los dueños del diario, un pequeño grupo loco de grandes soñadores-realistas liderado por Federico Joannon, van las gracias con Mayúscula también. Por existir. Por atreverse 12 años atrás a haber creído en que se podía hacer medios en Chile más allá de los dos grandes conglomerados. Por confiar en nosotros y apoyarnos sin ambages. Por escuchar nuestras críticas.

Gracias a Ignacio Figueroa por representarme en la querella sin sentido de Arturo Martínez (te debo la invitación a comer al Zamba y Canuta). Muchísimas gracias René Merino por los DM via Twitter y las enseñanzas de negocios y vinos. A los otros propietarios, les agradezco por su espíritu republicano y liberal.

Para el resto de mis colegas periodistas (odio esa maldita palabra que resuena a Colegio de Periodistas, puaj!) también va el mayor reconocimiento posible que puede hacer un hombre: los admiro. Han sido piezas clave de las increíbles cosas que hemos logrado como equipo en este período. Sin ustedes, nada. Con ustedes todo. A Felipe Saleh por su brillantez múltiple e inconmensurable, a Alejandra Carmona por su exquisitez de palabra, su bondad y cariño hacia los desvalidos, a Claudia Urquieta por su sentido de justicia, a Ximena Pérez por la "cosa rica" y su desbocada inteligencia, a Claudia Rivas por su capacidad de expresión e identificación de temas, a Bernardita García por sus ganas de aprender y romperla, a Christián Buscaglia, Gabriel Angulo, José Navarrete y Hans Hansen por su profesionalismo, olfato, disciplina y constancia, a Iván Weissman  (suerte con la sorpresa que tienes bajo el sombrero) y José Jiménez por haberlos conocido, la mejor de las suertes y un abrazo cariñoso.  Al "loco" Molina, porque siempre serás parte del inventario de cracks disfuncionales pero genios aunque estés en otra esfera. A Gabriel Labraña por los followers y el hambre. A los columnistas, "posteadores del día" y seleccionadores de links, qué decirles: son nuestra mitad más uno de conexión con la realidad.

Todos los reconocimientos anteriores no serían posibles sin aquellos que hacen que la máquina funcione sin sobresaltos. A Cecilia Rodríguez y su equipo de administración y finanzas, gracias por todo. A Janett y Mario: mega gracias. A Vanessa, qué decir, te llevaría a Poderopedia si pudiera.

Tampoco puedo olvidarme de aquellos que desde posiciones más anónimas para el público general pero igualmente estratégicas fueron parte de mi equipo y han sido puntales de lo que es El Mostrador hoy en día a nivel digital: Héctor Vergara gracias por tu genialidad como desarrollador. Juan Pablo "chicoco" Barrientos, agradezco tu talento para hacer grandísimas cosas en tiempo récord. A Felipe Pimentel, tu capacidad de diseño y calidad humana, a Estefanía Trisotti tu profesionalismo y gusto sin parangón en el desarrollo de interfaces y diseño, a José Ignacio Stark por tu entusiasmo.

Quisiera seguir dando gracias pero no es mi intención aburrir.

El resumen de estos 4 años en El Mostrador es vasto y concreto. Se trata de un récord que ya se quisieran muchos en Chile: 1.950% de crecimiento en tráfico, un aumento exponencial de engagement, influencia y credibilidad, un avance sostenido de auspiciadores, varios premios, modificación del sentido común en aspectos como los conflictos de interés y montones de otras cosas que hace un rato eran parte de la lógica del club de amigos... En fin. El que CACHA, CACHA. 

Que el diario hable por si mismo.

Yo me voy a Poderopedia.











11 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueeena Paz… a sacarle lustre a ese proyecto y dar el paso internacional… con las herramientas de siempre no más, humildad, trabajo y rigurosidad… !!
AlfonsoG

@ignace (Rodríguez de Rementería) dijo...

Se ve bien eso. Felicitaciones por el paso hacia la aventura.

Enzo Abbagliati Boïls dijo...

Mucha suerte Miguel con Poderopedia y un reconocimiento por todo lo que contribuiste en El Mostrador.

Javier Fernandez dijo...

Felicitaciones Miguel. No debe haber sido fácil tomar la decisión. Seguro que les va a ir excelente con Poderopedia. Así que, nada... "mierda mierda" :-)

Paloma Baytelman dijo...

Felicitaciones!

Hugo dijo...

Suerte Miguel. Exito total en esta nueva aventura

Gabriel Labraña dijo...

Te debo a ti lo que Mascherano e Isla le deben a Bielsa. Gracias por todo, sé que la romperás y seguirás abriendo el camino que los pajeros creen que no existe porque no son capaces de dar el salto que diste cuando llegaste a elmo y el que das ahora al inventar Poderopedia. Te irá la raja. Felicitaciones por los huevos.

MIlagros dijo...

Sos un guru.
feliciteichon, vamos con todo!

Anónimo dijo...

Felicidades otra vez mi amigo...
La verdad es que no me extraña tu decisión, es parte de tu ADN aventurero.
Sígala rompiendo nomás!
Abrazos...
Maca

Bon voyage vers Poderopedia!!!!

Germán dijo...

Mucho éxito Miguel en esta etapa que se viene, Poderopedia la va a romper.

Estefania Trisotti dijo...

Qué emocionantes los momentos cuando cierras una etapa para comenzar algo más desafiante aún... felicitaciones por la valentía y el entusiasmo!

Un abrazo amigo