lunes, 20 de agosto de 2007

Mejor no escribir de ciertas cosas



Esa es una máxima que en El Mercurio debieron haber aplicado esta semana. Cuando uno no quiere, o por orgullo, cercanía o quién sabe qué cosa, no puede, contar una historia tal como fue, más vale pasar de largo. Sobre todo cuando el medio que cuenta un hecho, también fue uno de sus protagonistas. De lo contrario se corre serio riesgo de hacer el loco con Mayúscula.

Ayer la revista "El Sábado" publicó un artículo de Margarita Serrano acerca de los 40 años de la reforma estudiantil de la Universidad Católica. Basándose en los testimonios de Hernán Larraín y Miguel Ángel Solar, dos de los protagonistas del proceso, la experimentada y talentosa periodista parte diciendo: "En agosto de 1967, un movimiento que comenzó en la Universidad Católica se transformó en un hito clave en la futura Historia de Chile...", y prosigue en varias páginas con los recuerdos y testimonios de Larraín, actual presidente de la UDI, y Solar, un médico de la zona rural de Temuco. Es una bonita nota y se ve el oficio de Serrano. Por lo mismo, es imperdonable que haya omitido un dato capital: fueron esos jóvenes liderados por Miguel Ángel Solar quienes se atrevieron a cuestionar la cobertura informativa de El Mercurio e instalaron en el frontis de la casa central de la UC un lienzo que decía clarito "Chileno: El Mercurio Miente" (en la foto). El eslogan pegó tanto que se usa todavía. Con esta omisión, parece que se justifica ¿no?.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

No concuerdo con lo que dices, ese es sólo un dato anecdótico dentro de un tema mucho mayor. ¿Hasta cuándo buscándole trapos sucios a El Mercurio? ¿Qué obsesión tienes tú y tantos otros periodistas con el Decano? Córtenla de una buena vez y dediquénse a cosas más interesantes y productivas.

Anónimo dijo...

miguel me sumo a tu comentario, creo que era la oportunidad de validarse ante sus electores como un medio moderno, transparente y creible, pero una vez mas cae en los mismo errores del pasado, sera lo mismo cuando lo diriga Agustin J. Edwards?

C.B.

Miguel Paz dijo...

Cuando un eslogan de ese tipo se instala en el sentido común, creeme que no es un dato menor. Sin embargo, lo que me llama la atención de tu comentario -qué lástima que sea anónimo porque podríamos seguir conversando- es creer que escribir sobre un medio sea buscarle trapos sucios. Las cosas son lo que son: la industria de medios es un área tan válida de reportear como puede serlo otra industria. Que no estés acostumbrado a ello o que en Chile no se haga comúnmente, no le resta importancia. Precisamente la crítica no iba a la calidad de la nota sino a que se hicieron los lesos con un dato del porte de una catedral.

Anónimo dijo...

Un dato no mencionado, pero lo relevante estaba en otra parte, una historia que -dicho sea de paso- no recogió ningun otro medio
Bueno tu blog

Anónimo dijo...

Miguel:
¿Y cuándo vas a hacer un reportaje sobre el lamentable estado del diario La Nación, su falta absoluta de originalidad, las reiteradas intervenciones de los distintos gobiernos en su pauta noticiosa o tantas otras cosas que decir de un diario tan a mal traer? ¿o no lo haces porque trabajas ahí (o lo hacías, al menos)?

Miguel Paz dijo...

¿Y cuándo me dices tu nombre?

Anónimo dijo...

Me llamo Hernán.

Miguel Paz dijo...

Avanzamos Hernán ¿Y tú apellido?

Julio dijo...

A mí no me parece un tema relevante. La reforma universitaria de la UC fue mucho más que "El Mercurio Miente"; además que es un dato que por sanido resulta innecesario. En este caso, el centro del artículo era el contrapunto de dos figuras de dicha época, y los extraños derroteros de ambos. Mal que mal, lo esperado en esa época era que el destino de Solar fuera el de Larraín, y no viceversa.

Miguel Paz dijo...

Discrepo pero se agradece el comentario.
Salu2

Anónimo dijo...

Valenzuela. ¿Quieres el rut también?

Ernesto Guajardo dijo...

Si se me permite una digresión... creo que es indudable que los discursos contienen metáforas, símbolos, índices en definitiva de las diversas lecturas de lo real, y ellos configuran las apreciaciones con las cuales interpretamos ("las colas de la Unidad Popular", "la revolución en libertad", la canción del NO...). Todos esos índices son resignificados y la carga de esos sentidos SON parte de un análisis de la totalidad. "El Mercurio miente" no solo es un lienzo colgado en la fachada de la Universidad Católica, representa mucho más que el recuadro de la fotografía que lo inmortalizó...