miércoles, 16 de abril de 2008

La cola que trajo la tapa de La Nación

La portada del diario La Nación de hoy dejó pálida y apesadumbrada a la mayoría de su equipo periodístico. Esto porque la mentada cubierta negra, digna de otros tiempos que más vale no recordar, fue decidida entre gallos y medianoche y los reporteros sólo se enteraron al verla colgada en los kioskos. Más temprano decía que los buenos periodistas de ese diario -que se sacan la mugre por hacer bien su pega- no debían estar muy contentos con la defensa corporativa de Provoste que hizo la dirección del periódico, más cercana a la propaganda de trinchera que a la labor de un medio de comunicación serio. Por lo mismo esta tarde el clima en el edificio de Agustinas 1269 era de rabia y enojo y el sindicato de periodistas había convocado a sus socios a una asamblea para discutir cómo reaccionarán a lo que pasó hoy, cuando el diario de todos los chilenos se fue a negro.

¿Habrán influido en el directorio de La Nación los nexos de Ricardo Halabí, uno de los asesores de Yasna Provoste, con algunos de sus miembros? No creo. Las cosas suelen ser menos alambicadas que eso. Sin embargo la pregunta es válida: Halabí no sólo participó en la mesa directiva de la empresa periodística. También fue uno de sus accionistas privados preferentes, a través de la sociedad de inversiones Colliguay, creada en septiembre de 1991 y que al mes siguiente ya era dueña de un tercio de la sociedad anónima La Nación que Colliguay adquirió por menos de 25 millones de pesos. Más tarde, Halabí vendió su parte en Colliguay a su amigo, el abogado Luis Eduardo Thayer Morel, quien integra el directorio de la compañía.

Reacciones en algunos blogs:

Qué vergüenza (en El Medio Blog)

La Nación está de luto (en Just a citizen)

No sólo patético, sino errado (en el blog de Rodrigo Ferrari)



1 comentario:

Hèliso Corman dijo...

Lo interesante es la defensa del vocero al actuar del diario. ¿También tendrá intereses o sólo hablará como parte del gobierno?