viernes, 18 de abril de 2008

La tapa de La Nación fue "una intervención artística"

Esa fue la explicación que el subdirector del periódico Rodrigo de Castro Subercaseaux le habría dado al equipo del diario durante una reunión con el sindicato de periodistas efectuada a las 4 de la tarde del miércoles pasado. En el tenso encuentro hubo recriminaciones varias por la portada que ven abajo, debido a que la "intervención artística" fue armada entre gallos y medianoche por De Castro y el abogado y socio del periódico Luis Eduardo Thayer (quien compró su parte hace años a Ricardo Halabí, asesor de Yasna Provoste).




La víspera del miércoles, De Castro y Thayer (no confundir con los colaboradores del régimen de Pinochet Sergio de Castro y William Thayer) afinaron y redactaron el editorial de primera plana alusivo a la votación en el Senado de la destitución de Yasna Provoste y lo enviaron a la imprenta Puerto Madero, de propiedad de la empresa periodística. Cuentan las malas lenguas que hasta a los imprenteros históricos, que en más de una ocasión vieron joyitas parecidas, les pareció como mucho la cubierta negra del matutino de propiedad público-privada.

El mismo miércoles las reacciones en otros medios no se hicieron esperar. La primera impresion de políticos opositores consultados fue que se trataba de una orden de La Moneda para influir de alguna forma en la ratificación de la acusación constitucional de la ministra de Educación. Sin embargo, el propio De Castro desechó esa tesis explicándole a sus reporteros que la idea habia sido suya. Fue "una intervención artística", habría sido la frase textual que el ex mirista y ex anarquista ocupó para explicarse ante los atónitos asistentes a la reunión del sindicato.

Por lo mismo, tras la cita con el sub, los profesionales del periódico emitieron una declaración expresando su "desacuerdo con la forma en que la línea editorial del diario ha expresado su postura en la edición del miércoles 16 de abril". A ello, se agrega un acuerdo no publicitado de no firmar sus artículos, algo que se hará más evidente en la próxima edición de La Nación Domingo, con ciertas excepciones en las notas de algunos colaboradores que no quisieron sumarse a la protesta. Se ve negra la cosa. ¿Qué opinarán en La Moneda?

1 comentario:

Ignace / micronauta dijo...

Por otra parte, más de alguien del área de mercadeo de LN debe estar contento, al fin y al cabo aplica el dicho -y en gringo como al parecer te agrada- there is no such thing as bad publicity: la publicidad mala es algo que no existe.