jueves, 28 de agosto de 2008

Pide disculpas, maldito

(Tomado del Referente)

En un nuevo capitulo del "Caso Clarín", el ex abogado del Comité de Inversiones Extranjeras y actual asesor de la presidenta Bachelet, Francisco Javier Díaz, ha ganado una demanda por injurias y calumnias contra el también ex abogado del mismo Comité Roberto Mayorga. Hace unos meses, Mayorga acusó a Díaz de haber mantenido correspondencia cotidiana con Joan Garcés, abogado querellante contra el estado chileno.

El Caso Clarín es una demanda del ciudadano español Víctor Pey contra el Estado chileno por la confiscación ilegal del Diario Clarín después del golpe militar de 1973. Hay mas informacion sobre el Caso Clarin en la pagina del Diario Clarín. También hay un excelente reportaje de John Dinges en la página de CIPER sobre el Diario Clarín y los errores del Estado chileno. Un reportaje adicional, tambien en CIPER, sobre el testamento no revelado de Dario Saint Marie, Volpone, el controversial director de Clarín en los años 60.

Pero en este capítulo de esta larga historia cuyo desenlace final lo decidirá el CIADI en Washington, que falló en primera instancia contra el Estado chileno, queda en evidencia el poco profesionalismo del Estado chileno al incorporar a la defensa del caso al abogado Roberto Mayorga, entonces militante de la DC. Mayorga hizo declaraciones injuriosas contra Francisco Javier Díaz, sugiriendo que el abogado socialista en realidad defendía los intereses de Víctor Pey y no los del Estado chileno cuando se desempeñaba como abogado en el Comité de Inversiones Extranjeras.

La querella que presentó Francisco Javier Díaz contra Mayorga fue acogida por la justicia chilena.
Mayorga leyó una declaración esta mañana en tribunales, pidiendo excusas a Francisco Javier Díaz.

Si bien es meritorio que el nombre de Díaz Verdugo, colega cientista político y amigo personal (full disclosure) quede libre de sospechas, resulta preocupante que el gobierno de Chile haya reclutado a un abogado que demuestra tal irresponsabilidad y poco profesionalismo como lo que hizo Roberto Mayorga. Si bien su militancia en el PDC y su entonces cercanía con Soledad Alvear y el sector de Guatones del partido pueda explicar su ingreso al Comité de Inversiones Extranjeras, los costos que implica seleccionar puestos de confianza solo a partir del pituto o la militancia sin considerar los méritos y sin procedimientos competitivos y transparentes son excesivamente altos para el Estado chileno, como queda claro en el reportaje de John Dinges.

Pato Navia

Me alegro por Díaz también pero yo agregaría a lo que dice Navia que es preocupante que el tema se haya dirimido en Tribunales vía querella. La libertad de expresión vale cuando nos duele. Si no, es verso.

2 comentarios:

Francisco Estrada dijo...

Creo que hay un equìvoco o una desacuerdo. La libertad de expresiòn no tiene nada, absolutamente nada, que ver con ir, posteriormente de emitida una opiniòn a los tribunales a pedir se rectifique, se repare o se corrija el daño eventualmente producido con esa opiniòn.
La libertad de expresiòn no es un "chipe libre", sino una expresiòn de nuestra radical igualdad y esto significa hacerse responsable por los dichos emitidos.
No veo porquè lamentarse del recurso a los tribunales.

Miguel Paz dijo...

Factualmente estás en lo correcto Francisco, por lo que se trata de un desacuerdo.
Soy de los que creen que la libertad de expresión precisamente se prueba con este tipo de cuestiones. En las democracias modernas los medios, la apelación a la opinión pública y el dereho a réplica, entre otras cosas, pueden ocupar de sobra el lugar de lo penal o civil. Sobre todo cuando no existe daño pecuniario ni afecta laboralmente al aludido.