lunes, 15 de diciembre de 2008

El cumpleaños reservado de Peñailillo en el Liguria


Rodrigo Peñailillo, jefe de gabinete de Michelle Bachelet (a la derecha)

“Es una comida para proveedores de la empresa”, explicaban los mozos del bar Liguria de Luis Thayer Ojeda, que poco antes de las 21 horas del viernes 12 se apostaron en las escaleras que dan al segundo piso del local para evitar que subiera gente no invitada a la supuesta comida.

El lugar, conocido como uno de los restaurantes favoritos de la bohemia bacheletista, junto al Liguria de Manuel Montt y el restaurant Le Flaubert, fue el escogido por el jefe de gabinete de Michelle Bachelet, Rodrigo Peñailillo, para celebrar su cumpleaños.

La invitación, cuenta uno de los invitados, fue cursada telefónicamente por la secretaria de Peñailillo a cerca de treinta personas, con excepción de los integrantes del círculo de hierro de Bachelet: el jefe de comunicaciones de La Moneda, Juan Carvajal, y la directora de programación de la Presidencia, María Angélica “Jupi” Alvarez, con quienes el joven profesional trabaja a diario y mantiene una estrecha relación.

Para evitar cualquier filtración, se le pidió al administrador del Liguria mantener la cita en estricta reserva, por lo cual este informó a los mozos del restaurant que el segundo piso había sido arrendado para una comida de proveedores de la empresa de Marcelo Cicali, pese a que varios parroquianos ya intuían que el evento tenía otro cariz.

Peñailillo, quien fue mencionado como posible reemplazante de Felipe Harboe en la subsecretaría del Interior, es dueño de un carácter reservado y es celoso de su vida privada. De ahí que la celebración fuera manejada con tanto sigilo.

A contar de las 21 horas empezaron a llegar los comensales a una larga mesa preparada especialmente para el evento. Entre ellos, la propia “Jupi” Alvarez y Juan Carvajal; el ministro de Defensa José Goñi, el ministro de Obras Públicas Sergio Bitar, el ministro de Hacienda Andrés Velasco y su esposa, la periodista Consuelo Saavedra y, para sorpresa de muchos, el abogado José Ramón Correa, asesor del contralor, Ramiro Mendoza. Su presencia fue comentada en broma por algunos diciendo que era una forma de establecer un acercamiento político del Ejecutivo con el organismo encargado de visar los actos del Estado.

En la comida, además de los platos típicos del Liguria, hubo torta, canto, velas, discursos y regalos de cumpleaños de varios de los amigos de Peñailillo.

Algunos de los asistentes pusieron una cuota de $ 25 mil, mientras otros pagaron lo suyo, como lo hizo la directora de programación de la Presidencia, quien muy animada canceló su consumo en la caja. No es primera vez que la “Jupi” participa en uno de estos eventos. De hecho, el pasado 27 de agosto fue quien organizó el cumpleaños sorpresa que el Segundo Piso de Bachelet le hizo a Juan Carvajal, uno de sus miembros. Entonces, la comida fue en el restaurant peruano Barandiaran, al que también llegaron los colaboradores más cercanos de la Presidenta y asistieron José Goñi y Andrés Velasco. Una prueba más de la sintonía de ambos ministros con el grupo chico de Bachelet. Ese día, Carvajal apagó 56 velas. El viernes pasado, Peñailillo 35.




A pesar de que se había exigido puntualidad, Velasco, quien tiene una estrecha relación con el staff de asesores de Bachelet, arribó junto a mujer cerca de las 23 horas. Pero no fueron ni por mucho los últimos. Ya eran pasadas la 01:00 horas cuando llegó Edgardo Riveros. El subsecretario general de la Presidencia entró raudo al local y subió al segundo piso con su mejor cara de disculpas, entregándole un papel escrito a mano a Peñailillo, quien se sorprendió con el contenido. Era un saludo de cumpleaños que El Mostrador le redactó en el mismo lugar.

2 comentarios:

Marisol García dijo...

Qué apropiados retratos bajo los afiches de Buenos muchachos y El Padrino.

Rodrigo Pinto dijo...

¿Viste que la Third te citó hoy domingo, en Reportajes, sin citarte como fuente?