viernes, 19 de diciembre de 2008

Piñera estira el elástico con la propiedad de Chilevisión

Las razones para no vender la empresa de la que se "encariñó"

Encuestas internas del candidato presidencial de RN demostrarían que su carácter de empresario y dueño de la televisora no le afectarían en intención de voto. Estos habrían sido los factores clave que pesaron en su anuncio de comienzos de semana de que no se desharía del canal "sin Dios ni ley" ni de sus acciones de Colo Colo. Por ambas entidades, dice, tiene "mucho cariño". Además, volver a comprar una estación de TV es un negocio cuesta arriba. Sigue leyendo

3 comentarios:

Ignace / micronauta dijo...

Creo que hay razones mejores. Dado que la intermediación de las ondas hertzianas ya no es crítica, no se necesita una concesión de TV para tener un canal de TV, se puede usar la 'net o hacer acuerdos con los portadores de TV de pago (VTR, Telefónica). Entonces no sólo es cuesta-arriba comprar un canal de TV, es cuesta-arriba venderlo. Dudo que @sebastianpinera pudiera recuperar su dinero vendiendo el canal, en otras palabras sería mal negocio, y eso es algo que no le sucede nunca.

Miguel Paz dijo...

Estimado Ignacio: Piñera compró Chilevisión en cerca de US$20 millones y en menos de dos años ya había recuperado su plata. El canal fue el que más lucas ganó durante un largo tiempo. Y si vendiera hoy le sacaría bastante más que lo que le costó. No tengo idea de ondas hertzianas pero en cuanto a industria televisiva, hay que reconocerle a Piñera que escogió gente talentosa para dirigir el canal, como Jaime de Aguirre, invirtió bastante en la estación, y siendo el tercer canal de los grandes, se convirtió en el más rentable.

HSCR dijo...

Lo preocupante de la actitud de Piñera es que funde sus decisiones en mera conveniencia y se olvide que detrás hay una objeción sustantiva, que es la amenaza a la probidad de mantener en su patrimonio propiedad sobre medios de comunicación y empresas que ya tienen una posición dominante en el mercado. No cuestiono la habilidad comercial de Piñera, ni tampoco es determinante en mi decisión de voto, pero sí espero de un candidato presidencial consistencia y algún grado de interés por respetar las exigencias mínimas de independencia que impone un cargo público.