Todo partió como una idea que llevaba un año pensando hasta que derivó en algo concreto:
Premios WAW!, una competencia en 20 categorías dedicada a las redes sociales donde el único jurado serían los usuarios de Twitter y Facebook que pudieron nominar sus candidatos y votar por ellos todos los días.
En el período total del concurso, que partió el 13 de octubre y cerró el 30 de noviembre, las cifras superaron toda expectativa:
- Usuarios registrados de Facebook: 135.648
- Usuarios registrados de Twitter: 57.811
- Total de usuarios registrados: 193.459
- Cantidad de Nominados: 5.534
- Cantidad de Votos: 181.612
- Páginas vistas: 2.900.000
- Google search results para "premios waw": Aproximadamente 94.600 resultados (0,29 segundos)
Hubo errores, cosas que se pudo hacer mejor, de las cuales se aprendió (y mucho), pero el resumen es muy auspicioso:
Premios WAW! se convirtió en la mayor acción de social media 100% digital jamás realizada en Chile.
El año que viene el concurso crece para convertirse en Premios WAW! Latinoamérica.
En el caso chileno ya tenemos algunas conclusiones básicas pero reveladoras:
- Twitter en Chile ya no es exclusivamente la red social de una elite ávida de información y conversación, relacionada de modo casi íntimo. El terremoto del 27F, el Mundial de Sudáfrica y los mineros rescatados en la Mina San José aumentaron considerablemente la cantidad de usuarios (lamentablemente aún no se tienen datos fidedignos de la cantidad de twitteros en el país pero cálculos conservadores hablan de al menos 500.000 a 600.000). Dicho crecimiento, que por lo bajo cuadruplicó la cifra anterior al terremoto, habla de un nuevo ecosistema con más barrios, miradas y diversidad de costumbres de consumo, que la de los "early adopters" y "trendsetters". Es la hora de los "late adopters" en masa.
- A mayor demografía, más heterogeneidad en el discurso e intereses de los usuarios. Tu "nosotros" ya no existe. El inusitado número de gente que votó por si misma o promovió a amigos, cercanos, o personas ligadas al mundo de la farándula y el espectáculo en los premios, refuerza lo anterior. Aunque parezca obvio y pese a que algunos ariscan la nariz y se inquietan por la popularidad que toma, por ejemplo, animadores teen tipo Karol Dance, o @Mujercito (una campaña viral que consiguió poner a un gato tipo Haz Cheeseburger como twitero del aó); el fenómeno no es otra cosa que un reflejo de la llegada de los neobárbaros offline al mundo digital. Mal que les pese a quienes asumen un "nosotros" versus "ellos", Twitter ya no es de ese "nosotros" casi íntimo y privado, muñecos.
- Hay más usuarios de Facebook registrados pero los que se loguean con Twitter participan e interactúan más. Esto potencia y ratifica a Twitter como un espacio de breaking news y búsqueda de satisfacción instantánea. Si la participación en la red de Zuckerberg es como ir a un motel con una pareja más o menos establecida (con los prolegómenos incluidos en el ritual), en Twitter la actividad, un tanto frenética, equivale a sexo callejero con alguien que conociste recién.
Gracias.