miércoles, 15 de agosto de 2007

Sexo, locura y lavado de cerebros

(Publicado en revista Noticias, edición del sábado 11 de agosto de 2007)

La historia de Paola Olcese (36), la ex modelo argentina presa en Chile por liderar la secta que dejó morir a una de sus miembros. Cómo manejaba a sus fieles de la alta sociedad y el extraño rol de su pareja.


Cuando la policía la detuvo a las 6:45 de la tarde del martes 31 de julio en la Comunidad Ecológica Cristiana de Pirque, no quedaba rastro de la chica argentina que llegó a Chile a comienzos de los 90` para trabajar como modelo. Paola Silvina Olcese, 36 años, nacida en Buenos Aires y madre de dos hijos de 14 y 7 años, parecía una copia mística de Laura Ingalls, la pecosa hija de la familia de pioneros del viejo oeste norteamericano, de la televisión de los 80`. Vestida con ropa de gimnasia -porque estaba practicando yoga-, sin maquillaje y con su larga cabellera rubia recogida en un moño, miró al detective, que la apresaba, con sus profundos ojos azules y sólo atinó a preguntarle con voz entrecortada: "Yo no maté a nadie, yo no maté a nadie, ¿por qué me llevan detenida?".
Tal vez no es del todo fiel a la verdad afirmar que la profesora de danza e integrante de la comunidad, Joseline Rivas Leyton, falleció por causas naturales. Tras una larga agonía, apareció muerta en su cama el martes 11 de abril. Su novio, también miembro de la secta, Nataniel Requena, la encontró sin vida al despuntar el alba. No se sorprendió. Más bien, sintió una profunda tranquilidad: Joseline estaba en “un mejor lugar”, como le confesaría luego al espantado padre de la chica, Larry Rivas (ver recuadro).
La salud de la joven comenzó a deteriorarse por una reacción hemofílica el 25 de enero, día en que nació Purísima, la hija de su relación con Requena, en un parto atendido sólo por miembros del grupo. Requena, como el resto de los miembros de la comunidad, conocía su estado de gravedad, pero no hizo nada. “El Señor” no aprobaba la medicina tradicional, aunque de acuerdo con el informe pericial del doctor José Belleti, fue la falta de asistencia médica lo que mató a la bailarina de 28 años. Para peor, cuando murió Joseline, “El Señor” no estaba en el lugar. Andaba de viaje en Huasco, una pequeña localidad del norte de Chile, y sus seguidores determinaron esperar a que volviera.

Según los testimonios de ex miembros del grupo, recogidos en el expediente judicial, nueve días estuvo tendido en la cama pudriéndose el cuerpo de la joven, antes de que “El Señor” tomara la decisión de enterrarlo cubierta por una sábana y hojas de parra, en una chacra a unos 20 metros de las cuatro cabañas en que viven los 26 miembros de la comunidad. “Lo que enterréis vosotros, enterrado por Dios estará”, dijo la supuesta divinidad según consta en los diarios incautados en el predio por la Fiscalía Sur de Santiago. “El Señor” no era otro que Paola Olcese, quien en una extraña conversión divina había comenzado en 2006 a entrar en trances místicos, adoptando una voz masculina que decía representar a Dios en la Tierra. En los relatos de dos ex miembros del grupo ante los fiscales Pablo Sabaj y Patricio Vergara, sólo ella podía decidir el destino de los integrantes de la secta. Así lo repetía la mujer en las sesiones semanales en las que su ex pareja, Roberto Stack Henríquez, un pintor de 59 años con larga historia de cristianismo excéntrico, transcribía sus revelaciones divinas y las interpretaba según la Biblia. Es más. De acuerdo a otro testigo, el motivo para esperar el regreso de Olcese era porque el grupo creía que la argentina podría resucitar a la profesora muerta días atrás.

Por eso, cuando la mujer insistió en que no había matado a nadie, el subcomisario de la Policía de Investigaciones, a cargo de su detención, le enrostró la orden emitida por uno de los dos fiscales de la zona sur de Santiago, Patricio Vergara, por los delitos de homicidio por omisión y exhumación ilegal del cuerpo de Joseline.
Los
20 mil habitantes del pueblito que comenzaban a atar cabos: a mirar a la inofensiva comunidad cristiana con otros ojos. Aquellos, como el propio alcalde de la localidad Jaime Escudero, que rutinariamente le compraban pan a los melenudos “buena onda de la comunidad”, usaron un nuevo término para el grupo: la secta.
Hasta antes de la muerte de Joseline, explica Escudero, no había motivo para desconfiar de ellos. Eran, como dice, “hippies de Cherokee”, en alusión al costoso jeep 4x4. Unos más de los tantos hijos de familias acomodadas que saturan las comunidades que empezaron a formarse a fines de los 80, cuando se autorizó la división de grandes campos y su venta en loteos de una y media hectáreas. Pero junto a los primeros profesionales que arribaron de la capital atraídos por el aire puro y la vida a paso lento de Pirque -con la ventaja de estar a solo 45 minutos del centro de Santiago- también llegaron los grupos religiosos. La comunidad era una más. Pero sus miembros, además, eran amables, rubios, de buena familia. “¿Con esas credenciales como íbamos a desconfiar?”, dice el alcalde.
Con todo, hubo vecinos que siguieron en contacto con la comunidad Muchos inclusive descreyeron de lo que se decía, achacando las informaciones a la necesidad de vender diarios. Hasta mayo, en el pueblo –y en el país- aún habían opiniones encontradas; y los fiscales seguían convencidos de que Stack, imputado por el entierro ilegal, era el líder del grupo. Los testimonios clave de Rodrigo Meléndez y el propio hijo de Stack, fueron las piezas que terminaron de armar el rompecabezas.

“EL SEÑOR” ELIGE NOVIO. Meléndez había huido de la comunidad después de ser testigo de la agonía de Joseline. Contó en la Fiscalía alarmantes escenas de lo que ocurría en la parcela 20 del fundo Las Palomas. Según el joven, a partir de 2006, Olcese comenzó a tener inexplicables trances místicos. Adoptando la figura del “Señor”, como debían nombrarla en esos instantes, Olcese principió a regir los destinos de los comuneros, con el ferviente apoyo de Stack.
Determinó las reglas de convivencia. Las salidas temporales de sus integrantes. Los días y horarios en que podían visitar a sus familiares. Restringió las comunicaciones con el exterior. Con el tiempo, además, las reglas impuestas por la supuesta divinidad se fueron radicalizando. A principios de este año prohibió que los niños en edad escolar (dos de los cuales no contaban con DNI por no estar inscritos en el Registro Civil) fueran a la escuela y exigió a los jóvenes universitarios que dejaran sus estudios. También, proscribió cualquier tipo de atención médica: ni en los partos de las mujeres, ni en los tratamientos de enfermedades podría intervenir un facultativo. En ese minuto, además de Joseline, estaban embarazadas tres chicas, dos de ellas hijas de Stack.
Un mes antes de la muerte de Joseline, dice Meléndez, vio que ella no estaba bien. La joven “estaba considerablemente mas delgada, tenía un color mas bien amarillento y los ojos se le iban enturbiando”. Además, Joseline confió a Meléndez "algo sumamente fuerte": “Que a ella le había costado mucho tener a su hijo por que no tenía un deseo real de concebirlo”.
En unos de esos trances de los viernes por la noche, en que solía profetizar también sobre cataclismos y el fin del mundo, Olcese decidió la formación de parejas. A Roberto Stack hijo, quien también abandonó la secta por presiones de los progenitores de su ahora ex novia, le ordenaron vincularse sentimentalmente con la joven Elisa Castillo Yentzen. No le molestó, en todo caso, porque ya tenían “onda”. Pero a otros sí les complicó el asunto, dice.
Stack junior presentó el 4 de mayo una querella criminal contra la ex mujer de su padre y contra todos quienes resulten responsables de negarle el acceso a visitar a la bebita de diez meses que nació de su relación con Elisa. A su vez, prestó declaraciones a la Fiscalía. Quizá una de las más elocuentes y demostrativas del grado de sumisión a Olcese al que estaban sometidos los miembros del grupo, se refiere al abrupto término de la relación sentimental de la argentina y Stack. En otro de sus trances, la sacerdotisa encarnada en “El Señor” anunció, para pesar de su conviviente, que su nueva “pareja espiritual” sería Matías Carrión, un fornido joven de 27 años, hijo de uno de los sostenedores económicos del grupo. Stack padre tuvo que obedecer.
A los anteriores testigos se suman otros que han solicitado a la fiscalía protección de su identidad. Todos, sin embargo, repiten que “adentro” se planteaba con más insistencia cada vez, que lo de “afuera” -el consumo, el dinero, los placeres mundanos-, era malo. El preludio del Apocalipsis. Las versiones concuerdan con las cartas y diarios de vida encontrados en la secta la semana pasada, en un allanamiento liderado por el fiscal Sabaj.
“Lo que escribe Joseline de que tiene que pedir permiso para salir y se cuestiona si realmente es libre, es coherente con lo que nos decía Meléndez: todas las decisiones las tomaba Olcese, a quien veneraban como un mensajero divino”, explica. La pesquisa sirvió de igual modo para confirmar que la sacerdotisa ordenó quemar las pertenencias de la bailarina.

VIDA MODELO. El historial de Olcese todavía encierra un misterio. De acuerdo con los datos que se manejan en Chile, se sabe que la mujer llegó al país trasandino desde Buenos Aires. Pero no existe certeza de si tiene familia en la Argentina, de donde emigró a los 19 años. El reporte de la base de datos de pago chilena Dicom Equifax, indica que Olcese no figura en ningún directorio del gran Buenos Aires. Su cédula de identidad de extranjero residente en Chile es correcta. Pero su DNI argentino no cuadra con su edad: pasa los 48 millones.
Como sea, los registros del país vecino indican que la mujer arribó a Chile buscando, según contó a la prensa, “el sentido profundo de la vida”. A poco andar, chocó con la fría materialidad que obliga a cubrir las necesidades básicas de subsistencia. Lejos de la ansiada trascendencia espiritual, Paola aceptó modestos trabajos de modelo y promotora en eventos especiales en Puerto Montt y Puerto Varas, dos ciudades de la décima región de Chile, a la altura de Bariloche. Acudía peinada, maquillada y ataviada con vestidos mucho más ceñidos que los faldones y chales que usa hoy. En ese período conoció a Roberto Maggi, un empresario hípico. Se casaron el 5 de febrero de 1993, tuvieron un hijo y se separaron aunque no están divorciados. El chico vivió hasta hace poco con Olcese en Pirque. Después que explotó el caso de “la secta del fin del mundo”, el padre exigió que volviera a su lado.
Tras la ruptura, en 1997 Paola conoció a Roberto Stack. Igual que Maggi, el hombre le lleva varios años de edad. Según el diario chileno La Tercera, fue la sanadora Susana Sánchez, pareja de Stack, quien los presentó cuando coincidieron en un taller en el Valle del Elqui, lugar de avistamiento de ovnis y supuestas energías cósmicas.
“En 2000, Stack y la argentina ya eran pareja y se mudaron juntos al Cajón del Maipo. En una estada de cortos años en Huasco (donde vive gran parte de la familia de Stack) tuvieron a Nazaret”. Entonces decidieron formar su agrupación. Bajo el nombre de “Comunidad Ecológica Cristiana”, Stack y Olcese arrendaron las parcelas 20 y 25 del fundo Las Palomas en el sector de San Juan de Pirque, convocando a 26 personas (incluido nueve niños). Parte del revuelo de este caso se debió al origen de algunos de comuneros. Fernando Castillo Echeverría (48), el más conocido, por ejemplo, había sido asesor de Luisa Durán, la esposa del presidente Ricardo Lagos, y provenía de una familia con profundos lazos con la intelectualidad criolla. Otros, como Augusto Larraín Sutil (25), hijo del ex doctor del presidente Eduardo Frei Montalva, o Matías Carrión, hijo del gerente de la compañía de químicos Petrochemicals, habían egresado del exclusivo colegio Saint George, cuna de ministros y empresarios. Este grupo, además, proveía parte del financiamiento de la comunidad.

CINCO AÑOS MÍNIMO. Al día siguiente de la detención de Paola Olcese, la jueza Myriam Ortiz decretó su prisión preventiva en la Cárcel de Mujeres de Santiago, por considerarla “un peligro para la sociedad”. La magistrado llegó a esa determinación a las 19:05 de la tarde, luego de escuchar una maratónica jornada de alegatos que partió a las 11:50 de la mañana en el Juzgado de Garantía de Puente Alto.
Los fiscales Sabaj y Vergara (vehementes en sus disertaciones previas, al punto que el abogado defensor de Olcese, Jorge Correa, les enrostró que parecían estar relatando un pasaje de la película "El exorcista"), sonrieron satisfechos.
Durante la audiencia, la ex modelo que se convirtió en sacerdotisa, ingirió galletas dietéticas y agua mineral sin gas. Cuando oyó la resolución, no lo podía creer. “¡Es mentira!, ¡es mentira!”, repitió mientras la sacaban del juzgado. Desde entonces, está en el sector “Esperanza” del recinto penitenciario. Según oficiales de gendarmería, Olcese “está destrozada”. Lo mismo dice Correa. El jurista apeló la decisión del juzgado de garantía. A las doce del mediodía del jueves 9 de agosto, el tribunal de alzada de San Miguel rechazó su petición, confirmando la prisión preventiva para Olcese hasta que se fije fecha para el juicio oral. Contactado por NOTICIAS, el jurista aseguró que su representada no quiere dar entrevistas: “Está deshecha por la condiciones infrahumanas en las que se encuentra recluida. Sólo piensa en su libertad”. No es para menos, Paola Silvina Olcese arriesga una condena por homicidio que parte en cinco años y un día. Ya se sabe: se hace difícil que en la cárcel prefieran a la sacerdotisa, antes que a la modelo.


HISTORIA REPETIDA

No es la primera vez que Roberto Stack incursiona en la creación de comunidades religiosas excéntricas. El 17 de enero de 1970 un diario chileno dio cuenta en su tapa de una particular "Iglesia del Amor" que se contactaba con alienígenas que "predicaràn el verdadero Evangelio". El grupo era comandado por Stack y dos supuestos sacerdotes. Lo curioso es que los hombres se contactaban con sus maestros celestiales a través de la esposa de Stack Teresa Alcaíno, quien, igual que Olcese, caía en trances místicos durante largas sesiones proféticas. Otra similitud con la Comunidad Ecológico Cristiana, es el lugar de residencia. Ya en ese entonces la "Iglesia del Amor" estaba instalada con sus seguidores en San Juan de Pirque, el mismo valle al que llegaron Stack y Olcese en 2004, replicando esa experiencia.
Aunque Stack sólo está imputado por la exhumación ilegal del cuerpo de Joseline Rivas, este hecho reafirmaría la tesis de la fiscalía respecto a que el hombre no es un mero instrumento de Olcese, sino un personaje carismático que ha sostenido en el tiempo un "modus operandi" que podría ampliar los cargos en su contra.

Larry Rivas:
"LA SACRIFICARON"

Segñun el adre de Joseline Rivas, su hija ingresó a la secta en el 2004 por amor. Tiempo antes, la joven había conocido a Nataniel Requena y dejó todo para seguirlo. Larry Rivas dice que a Joseline, además, la sedujo la idea de trabajar con los chicos de la comunidad. "Fue increíble. Ella era considerada una de las mejores intérpretes de danza contemporánea de Santiago, había formado su propia compañía... Dejó todo por irse allá", relata.
El viernes 6 de julio, Rivas y su esposa Mirta Leyton pensaban viajar a Pirque y pasar el fin de semana con su hija y nieta de cuatro meses. Sin embargo, cuando llamaron al celular de Joseline, una voz que no reconocieron y que se identificó como alguién de la comunidad, mintió diciéndoles que la chica estaba en un retiro espiritual. "Ella se estaba muriendo y tuvieron el descaro de mentirnos así. Tiene que haber mano dura para esta gente porque fue una cosa premeditada. Demencial. A mi hija la sacrificaron por una creencia de ellos. Experimentaron con ella, creyendo que tenáin poderes y que Paola la iba a resucitar. Es atroz".





2 comentarios:

María Ignacia dijo...

Me deboré la historia, buenísima no sé si es parte de mi desinformación pero los antecedentes de que Olcese determinaba a las parejas me parece por decir lo menos enfermo.
Siempre te leo, me gusta mucho la creatividad que le das a tus artículos

Pao dijo...

El tiempo ha dicho que sin duda esta nota tiene bastante creatividad.