martes, 6 de enero de 2009

Ponte en el lugar

Por Mikio Tsunekawa*


Ponte en el lugar:

Vives en Palestina, en la Franja de Gaza. Tus abuelos fueron expulsados de su pueblo y se asentaron en el campo de refugiados de Jabalia que con los años se transformó en algo así como un pueblo. Desde esos tiempos vives en la misma casa, aunque has podido irte al piso de arriba que antes era una azotea y que lograste transformarla en algo así como un hogar.

Tienes menos de 40 años, 4 hijos y una esposa. No eres profundamente religioso, simplemente eres un trabajador, un ciudadano cualquiera. Piensas, porque es verdad, que Al Fatah son una panda de corruptos que se guardaron toda la ayuda extranjera en vez de invertirla y de construir un verdadero estado en conjunto con la sociedad que resistió desde siempre en Palestina, no sólo en la primera Intifada, antes de los pseudos acuerdos de Oslo. Tampoco crees en Hamás sobre todo por su visión religiosa de la sociedad, tú tienes hijas y no puedes concebir que sean ciudadanas de segunda clase y sobre todo no crees que la sociedad se deba regir por conceptos religiosos. Eres un civil normal y corriente y como muchos ciudadanos en la tierra ya no crees en la política.

Es el primer día martes del año 2009

En tu edificio vive un importante dirigente de Hamás, tú lo sabes, lo conoces de pequeño, pero jamás han sido grandes amigos, si puedes decir que en la eterna miseria que has vivido siempre les ha ayudado y ha sido un hombre íntegro. Lo que no sabes es que en el subterráneo de ese hombre hay un laboratorio donde fabrican y almacenan armamento. Tú no te incumbes, suficiente tienes con resolver la vida de tu familia cada día, sobre todo después del implacable bloqueo israelí que asfixia la franja, como tu vida cada día.

Son “las 5 de la tarde hora de toros” diría García Lorca que huele a guerra civil española. Hace 5 días que hay una tormenta de bombas, cientos de personas están muriendo no muy lejos de ti y sabes que cientos más morirán en esta época.

Del cielo no sólo caen bombas sino que una fina lluvia las acompaña. Mueves la frazadas que has puesto en las ventanas para que no salten los cristales hacia adentro en caso de que caiga cerca una bomba y ves como caen miles de pequeños papeles, sacas la mano por la ventana y coges uno, son unas octavillas que lanzan los aviones israelíes para invitarte a que denuncies los lugares desde donde se lanzan los cohetes artesanales. Ni te lo piensas, no sólo por las veces que has visto como ajustician a supuestos colaboracionistas, sino que a pesar que no crees en esa vía te parece una traición; si al fin y al cabo en todas las negociaciones de paz que has vivido sólo has visto empeorar tu vida.

Cuando terminas de leer la octavilla suena tu teléfono celular. Contestas y una voz con fuerte acento hebreo te dice que en pocos minutos bombardearan tu edificio así que es mejor que te largues de tu casa y cojas a tu familia si no quieres terminar entre los escombros del bombardeo. Sin pensártelo (el dejar tu casa y toda tu historia) organizas la retirada a toda prisa. De pronto llaman a la puerta. Abres y es el hijo mayor de tu vecino militante que con un AK-47 Kalashnikov al cinto te obliga a ti y a tu familia a subir a la azotea de tu edificio (es decir al techo de tu casa). Sales y ves que no son los únicos, sino que todos los vecinos de tu edificio están ahí. En ese momento aparece tu vecino arropado por un par de guardaespaldas y les dice que está en vuestro deber defender esta tierra y ese edificio. Sin más te conviertes tú y tu familia en un escudo humano, no sólo de ese hombre, sino de tu hogar, de tu dignidad, de tu familia. Ves a lo lejos en el cielo como los helicópteros apaches israelíes sobrevuelan el edificio acosándolo. Tu mujer te dice que es mejor que se vayan, pero en ese momento el vecino del segundo piso al parecer tiene la misma idea y trata de irse. Sin más tu vecino militante lanza una ráfaga de metralleta que casi le alcanza y lo recrimina.

Tu hijo acostumbrado a la miseria , a las discusiones y a los bombardeos saca su cometa (volantín) y lo encumbra hacia el cielo como único acto racional y pacífico a favor de la paz y la libertad.

En ese momento los helicópteros comienzan a cambiar rápido de posición como si se trataran de libélulas, algo se traman. Una pequeña lucecita sale de un helicóptero como si fuera un fuego artificial de fin de año o como si fuera un hermoso regalo de fuego. No es nada de eso, sino que es un misil que da lleno en uno de los muros del edificio.

El terror se apodera de todos en la azotea, tus hijos no paran de llorar y todos gritan. El militante desde lo alto y con un halo de mártir dispara sin sentido a los helicópteros, sabes que el piloto de esa nave los esta mirando y se ríe con tan infructuosa acción.

El misil es sólo una advertencia para que todos se larguen y dejen a merced al militante y lo puedan matar. La gente huye a pesar de las amenazas, tú no sabes que hacer, no quieres ser un cobarde una vez más, puesto que esa actitud no te ha llevado a nada, pero tu familia esta aterrorizada. Finalmente sales con los tuyos corriendo y lo último que ves es a tu vecino gritando y disparando a los helicópteros, mientras su familia sin sonidos y con una extraña dignidad grita y llora a sus pies. Mientras bajas las escaleras sientes el impacto del algo grande y caliente. El misil definitivo a dado en su blanco y tú con él.

Horas más tarde logras ser rescatado entre los escombros, te falta un brazo, pero ya ni te duele, de tu familia no sabes nada hasta que tu suegra te acerca los restos de algo que fue tu hijo y ya sabes que casi todos han muerto salvo el mayor que esta gravemente herido, como tú.

Soy la comunidad internacional. ¿Qué te puedo decir que te consuele? ¿Qué acuerdo de paz va a mitigar tu dolor? Porque no eres como yo (occidental, judío) ¿no siento el mismo dolor por perder a mi familia? ¿O es porque después de tanta miseria deberías estar acostumbrado? ¿Qué harías tu entonces? ¿la venganza suena en tu cabeza? ¿Qué culpa tienes tú y porqué son Uds. lo que son la moneda de cambio en esta guerra? ¿Qué sabes tú de efectos colaterales? ¿Qué responsabilidad tenías tú y tus hijos?

Si la paz en este lugar estaba a casi 50 años vista, esto ahora se ha disparado unos cien años más adelante.

En fin, están muy lejos y dudo que a mi me pase, tanto da.



*Mikio es un periodista y talentoso actor y cineasta chileno radicado en Barcelona. Es miembro de Payasos Sin Fronteras. Como parte de esta ONG, ha visitado en varias ocasiones la franja de Gaza y los campamentos de refugiados con la misión de hacer reír a los niños. Mikio es autor del documental Diario de guerra de un payaso

4 comentarios:

Pedro dijo...

Esta locura debe terminar, pero me temo que recién está empezando. No sólo porque se ve venir una larga guerra de guerrillas, sino porque los otros actores de la tragedia aún no intervienen. Falta que aparezca Hezbollá, falta Irán, falta, cómo no, Al Qaeda, y por cierto, el invitado estelar: Estados Unidos. Esto puede terminar realmente muy mal.

Anónimo dijo...

bueno , los mismos paletinos de bobos les paso , ya que se tiraron a choros lanzando proyectiles dos dias seguidos a israel , Israel amanazo y los proyectiles se siguieron lanzando , ahora salieron para atras los palestinos , aer quien cree que eligiendo grupos terrortitas extremistas como gobernadores de un pais les va atraer la paz??? o sea con que cabeza estan pensando los palestinos cuando eligen a sus gobernantes y despues andan llorando

Alejandro dijo...

Tremendo. Esclaofriante. Se me apretó la guata leyendo el relato. Pero me gustaría conocer también el otro lado, ese del niño israelí que venía de vuelta a su casa en un bus escolar y que es volado en mil pedazos junto a sus compañeros por un terrorista suicida que, sin advertencias, sin luces, sin helicópteros y sin escoder líderes políticos o armamentos, lo tomó como blanco para su causa. Esto debe parar. En ambos lados.

Anónimo dijo...

Encuentro una barvaridad que sucedan cosas como está.... paren con las guerras, basta del dolor, no se que pretenden.... A mi parecer estos paises estan completamente locos! que ciudad de dios??? que nadaaaaaaaa!!!
paren con la violencia, paren de derramar sangre inocente, me da mucha lata que pasen estas cosas... muchos inocentes mueren por culpa de unos desquiciados!