Con algo de retraso en relación a nuestra entrega semanal, interrumpida por cuestiones de trabajo de todos los integrantes de este podcast, llegamos con esta edición donde nos abocamos los temas que están marcando la agenda de los medios: el retorno de Cristián Edwards a Chile para hacerse cargo de El Mercurio, la verdadera propiedad de La Nación revelado por Alejandra Matus en El Mostrador y la polémica foto de los periodistas chilenos con Obama.
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lunes, 6 de julio de 2009
viernes, 3 de julio de 2009
Silencio en la sala
Estimado lector de este blog:
Sabiendo de su interés por la eficiencia, la transparencia, el buen manejo y administración de las empresas estatales y los recursos de todos los chilenos le mando los enlaces a un extenso reportaje que publicamos en EL MOSTRADOR en tres partes respecto a cómo se privatizó la empresa periodística La Nación S.A.
La Nación Gate I: cómo se privatizó el diario "del Gobierno"
La Nación Gate II: el comienzo del club privado
La Nación Gate III: todo el poder y las redes políticas y personales de Colliguay S.A.
Le escribo así querido lector porque he recibido varios mensajes de gente que habla de una supuesta "guerra" con el diario La Nación y como dicha afirmación no es efectiva, me gustaría poner en el contexto correcto la extensa investigación de Alejandra Matus.
Fuera de las pasiones opuestas que puede provocar este tema leído en caliente bajo una lógica muy chilena de "amigo/enemigo", el punto central no es si el periódico perteneciente a la empresa La Nación S.A. es oficialista, poco oficialista o de oposición. Esa discusión quedará para aquellos que aún entienden la industria periodística y los medios como una disputa de trincheras bajo el signo de la Guerra Fría.
Lo que demuestra el reportaje de la periodista Alejandra Matus con puros datos comprobables es que aquí hubo algo parecido a lo que María Olivia Monckeberg relató en su libro "El saqueo".
Ese es el verdadero trasfondo de la investigación. Como la sinopsis de un filme, esta es la historia de como tres privados, amparados en quizá qué movidas, surgidas de otras operaciones previas, se hicieron del control de una empresa estatal con carácter de holding por una suma irrisoria: $19 millones de pesos, que hoy les reporta gruesas utilidades, dietas por directorio y, por qué no decirlo, cierto blindaje ante el escrutinio de los medios.
Si Chiledeportes fue un sonado caso, por el cual un señor llamado Juan Mitchel acaba de ser condenado debido a un asado que costó menos de diez millones de pesos, ¿cómo cree usted que debiera retratarse en la prensa La Nación Gate?
Este trabajo es, en buena medida, el espejo de los costos y silencios sobre los que se construyeron las bases de lo que se conoció como la Transición chilena a la democracia. Pero más aún, evidencia que algunas actitudes no son patrimonio exclusivo de un sector del país, como insisten quienes se arogan una extraña superioridad moral.
Sshhh. No se lo diga a nadie.
Sabiendo de su interés por la eficiencia, la transparencia, el buen manejo y administración de las empresas estatales y los recursos de todos los chilenos le mando los enlaces a un extenso reportaje que publicamos en EL MOSTRADOR en tres partes respecto a cómo se privatizó la empresa periodística La Nación S.A.
La Nación Gate I: cómo se privatizó el diario "del Gobierno"
La Nación Gate II: el comienzo del club privado
La Nación Gate III: todo el poder y las redes políticas y personales de Colliguay S.A.
Le escribo así querido lector porque he recibido varios mensajes de gente que habla de una supuesta "guerra" con el diario La Nación y como dicha afirmación no es efectiva, me gustaría poner en el contexto correcto la extensa investigación de Alejandra Matus.
Fuera de las pasiones opuestas que puede provocar este tema leído en caliente bajo una lógica muy chilena de "amigo/enemigo", el punto central no es si el periódico perteneciente a la empresa La Nación S.A. es oficialista, poco oficialista o de oposición. Esa discusión quedará para aquellos que aún entienden la industria periodística y los medios como una disputa de trincheras bajo el signo de la Guerra Fría.
Lo que demuestra el reportaje de la periodista Alejandra Matus con puros datos comprobables es que aquí hubo algo parecido a lo que María Olivia Monckeberg relató en su libro "El saqueo".
Ese es el verdadero trasfondo de la investigación. Como la sinopsis de un filme, esta es la historia de como tres privados, amparados en quizá qué movidas, surgidas de otras operaciones previas, se hicieron del control de una empresa estatal con carácter de holding por una suma irrisoria: $19 millones de pesos, que hoy les reporta gruesas utilidades, dietas por directorio y, por qué no decirlo, cierto blindaje ante el escrutinio de los medios.
Si Chiledeportes fue un sonado caso, por el cual un señor llamado Juan Mitchel acaba de ser condenado debido a un asado que costó menos de diez millones de pesos, ¿cómo cree usted que debiera retratarse en la prensa La Nación Gate?
Este trabajo es, en buena medida, el espejo de los costos y silencios sobre los que se construyeron las bases de lo que se conoció como la Transición chilena a la democracia. Pero más aún, evidencia que algunas actitudes no son patrimonio exclusivo de un sector del país, como insisten quienes se arogan una extraña superioridad moral.
Sshhh. No se lo diga a nadie.
jueves, 2 de julio de 2009
La Nación Gate II: el comienzo del club privado
Del blanqueo tributario a la caza de las acciones de Radio Nacional
A fines de 1989, un par de anónimos dirigentes sindicales impidió la inminente privatización del periódico, cuyo decreto Pinochet ya había firmado. Las primeras reuniones del directorio en democracia fueron el escenario propicio para que estrecharan amistad dos de los abogados que hoy conforman Colliguay S.A., la poderosa sociedad controladora de la empresa: el entonces representante de los títulos del fisco y presidente del directorio, Raimundo Valenzuela (PS), y Enrique Alcalde Undurraga (UDI), seguidor del Opus Dei. Esos también fueron los años que entraron a escena Enrique Correa y Eugenio Tironi. Sigue leyendo
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