viernes, 17 de octubre de 2008

Iniciativas que merecen ser noticia

Replicando un posteo de Rodrigo Frey sobre proyectos y personajes que valen la pena y no aparecen en los medios, les copio acá la historia de "la peor escuela de Chile" según fue calificada la escuela San Francisco de Cunco Chico, de la comuna de Padre Las Casas. Cuando Pedro Hepp, director ejecutivo de Araucanía Aprende, un tipo que debiese encabezar los rankings anuales de personas relevantes y con liderazgo, me contó esta historia casi me caigo de la silla. Pero no escribí nada. Mea culpa. Les dejo el texto que Nicole Saffie redactó contando cómo "la peor escuela de Chile" subió sus índices del Simce. Leánlo por favor. Y de paso les recomiendo el link al ranking de escuelas que realiza el Observatorio de la Educación Chilena, otra idea que merecer ser noticia.

AraucaníAprende: Una experiencia exitosa

Enviado por Nicole Saffie, Comunidad Organizaciones Solidarias el jueves, 05 junio, 2008 a las 14:36

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El año pasado, la Fundación AraucaníAprende, con el apoyo del BID y FUDEA, tomó a "la peor de Chile" según fue calificada la escuela San Francisco de Cunco Chico, de la comuna de Padre Las Casas, por haber obtenido el más bajo puntaje SIMCE en lenguaje y matemática de 4º básico (152 y 128 puntos respectivamente). Si, 128 -prácticamente la mitad de lo que sacaría una escuela mediocre.

Es una escuela rural de 100 estudiantes mapuches, de alta vulnerabilidad y baja autoestima. Pero todos sanos (sanitos, así como en el campo, buenos de adentro) y perfectamente equipados para aprender -los evaluamos psicológica y cognitivamente en múltiples aspectos.

Recibimos la escuela en un estado pedagógico, anímico y de infraestructura deplorables. Una vergüenza que Chile tenga decenas de estas escuelas para educar (perdón, y alimentar, pues la comida no faltó nunca) a miles de niños pobres. Impunidad y caldo de cultivo de amargura, desesperanza y más pobreza.

Más de la mitad de la escuela, de 1º a 8º básico, era prácticamente analfabeta y con graves déficit en matemática. Aplicamos la receta básica de las escuelas eficaces, cambió la directora (ahora hay una verdadera líder) y priorizamos el animar a profesores y a los niños. A los niños les ofrecimos: talleres de todo tipo (arte, malabarismo, robótica, deportes, música, etc.). Los hicimos trabajar harto y sentir el gusto por el logro y por aprender. Ademas tuvieron un intenso reforzamiento en lectura y matemática. A los profesores: talleres para enseñar a leer y matemática, además de elevar sus expectativas en los niños y sentirse eficaces.

Logramos que un empresario "que se enamoró de dar" pintara la escuela entera, tapara goteras, pusiera luces en las salas, calefacción y leña en todas las salas, agua en los baños (hasta el día de hoy va un camión de su empresa a dejar agua día por medio), patio sin barro, libros nuevos, computadores funcionando, niños sin piojos, etc.

Resultados: la escuela subió 50 puntos en lenguaje y 57 en matemática (¡está entre las que más subieron en el país!). Ya es "casi normal", falta que suban otros 50 puntos y llegamos al promedio… y ahí comienza un nuevo camino hacia la buena escuela. Pero lo mejor es que los profesores y la directora ahora quieren más, mucho más, ellos dieron todo el ancho y son hoy nuestro mayor capital ¡es un orgullo trabajar con ellos! Los niños le tomaron el gusto al éxito (en premio fueron al cine por primera vez en su vida) y ya se insinúan algunos talentos.

Un día, el empresario les dijo a todos los niños, frente a sus padres y a profesores: “yo soy empresario, hagamos un negocio: yo les ayudo a tener una escuela de excelencia si ustedes me pagan con esfuerzo y con aprendizajes”. ¡Por la flauta, funcionó el negocio, fue un win-win! Bueno, también sirvió que rezáramos para que saliera del último lugar. Ayer fui a una reunión de apoderados en la escuela: solo mamás, por cierto. Sonrisas, orgullo por sus hijos, agradecimientos a los profesores. Renovaron el trato.

Conclusión: es posible normalizar una escuela muy pobre en poco tiempo, con poca plata, pero con una buena directora y con profesores que creen en sí mismos y en sus niños –y no mucho más- para dejarla en un piso de dignidad mínima. Se puede, se puede...



5 comentarios:

Lorena dijo...

QUE MARAVILLA!!!
Estoy impresionada... no porque no crea que sea posible, sino por el empuje de gente que se preocupó de sacar adelante la escuela y porque una vez más querer es poder.
Que noticias más positva, felicitaciones a quienes la hicieron posible y Gracias MiguelPaz por darla a conocer.
Saludos,

Manuel Contreras (manuelidades.com) dijo...

Pedro Hepp es el hombre.

Carla Ampuero dijo...

Este articulo refleja lo que más crítico de la educación en general, si los profesores no están motivados por enseñar, los niños no lo van a estar por aprender. Yo creo que la base de la mala educación radica en la desmotivación que tienen tanto los profesores como los alumnos.
Hoy en día los profesores se enfrentan ante alumnos que no le tienen miedo a nada ¿y por qué? por que ya no tienen nada que perder, no tienen metas en la vida, ni interés. Sino me hubiese dado miedo enfrentarme a estos problemas, hoy no sería estudiante de periodismo, sino profesora.

En fin, disculpa la patudez de comentar en su blog. Yo soy alumna de Juan Camus, y no fui a la clase donde usted fue de visita.
Debo escribir sobre usted, y como dejó abierta la posibilidad de contactarlo, me gustaría hacerle una entrevista digital, jajajja, sólo si tiene un tiempito.
Se lo agradecería mucho.

Atentamente, Carla Ampuero.

Miguel Paz dijo...

Lorena, Manolo y Carla, gracias por comentar. Carla: me ubicas en el mail ohmyblog (at) gmail.com
Salu2!

:: ritalin :: dijo...

Wow, ese es el tipo de historias que te dan ánimos. Vamos que se puede.