jueves, 6 de noviembre de 2008
Las pifias a Paulina Urrutia en el Fidocs
Cada vez que Mónica Rincón, invitada como presentadora a la inauguración del Festival de Documentales de Santiago (FIDOCS), del lunes pasado, nombró a la Ministra de Cultura Paulina Urrutia, se escucharon pifias, no masivas pero suficientes para que a Urrutia le costara mantener el control. Cuando subió al estrado en el Centro de Extensión de la Universidad Católica lo primero que dijo fue “cuando les dan plata si que no pifian, ese es un factor”.
Luego se embarcó en una detallada pero muy árida cuenta donde detalló los millones de pesos que se han invertido en el desarrollo audiovisual en un discurso de tres carillas, como si la orden de La Moneda fuera aclarar las cuentas y difundir los logros antes de irse, ante la mirada atónita de la concurrencia, convocada para el estreno del documental "El diario de Agustín".
Cuando la audiencia estaba ya distraída, la ministra visiblemente nerviosa, mencionó los 74 millones que el gobierno entregó al festival y una persona lanzó un grito de alegría que hizo reír a los demás. Urrutia contestó “Vamos bien!, gracias al apoyo de ustedes”. Para peor suerte las pifias se repitieron cuando la ministra apareció en la película sobre El Mercurio y su dueño en la escena donde se mostraba una portada de Artes y Letras.
La de Urrutia no fue la única “polémica” de la tarde. El cineasta Cristián Leighton criticó a TVN por “obstaculizar la mirada de los documentalistas”. E Ignacio Agüero, director de la película sobre El Mercurio, denunció que “algunos periodistas no pudieron publicar sus notas porque sus jefes no lo permitieron”.
viernes, 24 de octubre de 2008
Derechos de autor, academia y bibliotecas
Con cierto desenfado hay quienes preconizan que la labor de bibliotecas y universidades desconoce los derechos de propiedad intelectual, pasando por alto la profusa labor de difusión cultural que tales establecimientos desarrollan en pro de la comunidad, y aún de los propios creadores. No viene al caso detenerse en tal obviedad, pero si parece oportuno, especialmente de cara a la ardua discusión en torno a una nueva ley de propiedad intelectual, considerar en breve cómo nuestra normativa constituye un óbice a la labor de la academia y de las bibliotecas.
Hoy, sólo alrededor de un 10% de las obras publicadas cuentan con una segunda edición o tiraje. El grueso de la producción literaria se agota con una primera y única tirada, obstaculizando el acceso a las fuentes de información para quienes carecen de tales ejemplares. Si una obra en tal caso no se encuentra en el mercado, ¿podrá un usuario hacer legítimamente copia de ella?
Más sobre este tema:
Propiedad Intelectual: no soy un delincuente (columna de Javier Sajuriá, 20 de octubre de 2008)
Polémica por acuerdo del Gobierno y la SCD: La sonada guerrilla en Internet por los Derechos de Autor (15 de octubre de 2008)
Los derechos de autor, talón de Aquiles del negocio universitario (Columna de JuanGuillermo Tejeda)
martes, 21 de octubre de 2008
El dolor de cabeza de Paulina Urrutia por la Ley de Propiedad Intelectual
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lunes, 20 de octubre de 2008
Propiedad Intelectual: no soy un delincuente
Yo no soy un delincuente, al menos eso creo. Pareciera que en estos últimos días, un grupo de artistas piensa lo contrario. Durante la semana pasada, diversos blogs como los de Liberación Digital o la ONG Derechos Digitales, dieron a conocer la existencia de un acuerdo secreto entre el Gobierno de Chile y la SCD (confirmado por estos últimos en su blog institucional). Sigue leyendo
Ver además:
Polémica por acuerdo del Gobierno y la SCD: La sonada guerrilla en Internet por los Derechos de Autor (15 de octubre de 2008)
miércoles, 15 de octubre de 2008
La sonada guerrilla en Internet por los Derechos de Autor
Polémica por acuerdo del Gobierno y la SCD
Un acuerdo entre la entidad y los ministros Urrutia y Viera-Gallo despertó las pasiones del ciber activismo respecto al proyecto de ley de propiedad intelectual. Según ellos, la SCD no quiere gratuidad de derechos para traducciones y reproducción de textos educacionales y otros "usos justos". Es decir, si una persona graba un video de su hijo con música de fondo y lo sube a YouTube, o descarga una canción de Internet y la agrega a su MP3, será catalogado como un acto ilegal. La SCD dice que eso es mentira y que todo se trata de una "campaña del terror". Sigue leyendo